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Daniel Martínez | Champions League Equipos

Bayern: 90 minutos de autodestrucción

Lo exhibido por el club de Múnich en Bielorrusia es indigno a la capacidad que realmente tiene el equipo; especialmente en materia de actitud, el Bayern quedó en deuda. La Champions League no es la Bundesliga, y el Bate Borissow no es el Augsburgo, el Friburgo o el Greuther Fürth, así venga de un país sin tradición futbolística.

La derrota 1-3 se puede asimilar, como se asimilan los golpes duros en una pelea a varias rondas. Allí no radica el verdadero problema. El verdadero problema es que el Bayern ha demostrado seguir siendo un objeto demasiado delicado, y paradójico: si se le trata bien, pues pierde forma; pero si se le sacude, por leve que sea, exhibe fisuras.

Vale la pena señalar que de todas las fisuras del club de Múnich, la de mayores dimensiones se da en el cuerpo directivo, y todo ello tiene sus efectos en el rendimiento deportivo. Y esta es una historia que se debe conocer.

Empecemos diciendo que antes del partido de Champions contra los bielorrusos, el director deportivo Matthias Sammer ya había expresado su descontento con el equipo, al que a su juicio, en Bremen, pese a la victoria 2-0, le faltó mostrar mucha más “entereza”, “garra” y “ambición”. Sammer sostuvo que el Bayern “pierde el apetito demasiado rápido”, que se da por satisfecho cuando las cosas “marchan por sí solas”.

El director deportivo, en esencia, tiene razón, pero después de una victoria 2-0 en patio ajeno, ante el rival que más resistencia le ha puesto al Bayern a lo largo de toda la temporada, el Bremen, y acumulando seis triunfos en seis partidos, con lo cual es líder solitario, y dominador único, de la Bundesliga, era obvio que nadie estaba dispuesto a escucharle seriamente.

Al entrenador Jupp Heynckes no le hicieron mucha gracia las quejas de Sammer, y éste, teniendo la oportunidad de “plantarse”, de reafirmarse, de mostrarse como una columna sólida, como un muro, de seguir en pie con su opinión y crítica, dio un paso atrás. “Todo estaba concertado con el entrenador, lo que declaré fue para picar al equipo, para generar una reacción”, se retractó poco después el director deportivo.

Y claro, el plantel se enteró, y las verdades expresadas por Sammer le entraron por una oreja, y le salieron por la otra. Y aquí queda explicita una de las principales carencias de Heynckes: explotar al máximo al equipo, sacrificando la exigencia con su constante búsqueda de armonía.

Esa es un arma de doble filo, y el resultado fue una contundente derrota 1-3 en Bielorrusia. Pero esto es apenas el inicio del destape de las grietas en la directiva del Bayern, de las diferencias entre Sammer y Heynckes. Seguimos.

Lo acontecido contra Bate Borissow obviamente le dio la razón al director deportivo, pero ante el riesgo de que se presentara una disputa abierta, y a los ojos del público, entre entrenador y director deportivo, el dirigente Karl-Heinz Rummenige optó por la conciliación: “después de nueve convincentes triunfos en serie, no podemos permitir que esta derrota nos saque de curso” dijo en su discurso en la cena posterior al penoso partido de Champions.

Traducido: protegió a Heynckes, pero no le dio la razón, pues las criticas de Sammer no las rebatió.

Obviamente al entrenador no le satisfizo esta solución “salomónica”. Por ello, y en contra a todo lo previsto, se lanzó muy temprano este miércoles a la ofensiva: “lo que hace Sammer es puro populismo, el club no necesita de ese tipo de actuaciones. Todo se puede discutir a puerta cerrada, hay temas que se discuten en privado”, arremetió.

La fisura está allí, y diga lo que diga Heynckes, los hechos (y no la forma) están a favor de Sammer. Aún más grave, el entrenador sigue sin poder comunicar a sus jugadores el “hambre” requerida para ser de verdad un grande en Europa, y con sus rotaciones (Schweinsteiger, el líder, el futbolista que atraviesa el mejor momento en todo el plantel, inicia en el banco de suplentes) envía mensajes que confunden. El de ayer fue “a Bate le ganamos con la segunda guardia”. Equivocadísimo Heynckes.

Date

octubre 3, 2012 | 1:18 pm

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