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Fútbol alemán

Deutsche Welle en español

Daniel Martínez | Champions League

A dar el paso definitivo

Bayern, Dortmund y Schalke, lo tienen todo en sus manos para este martes y miércoles, ingresar al siguiente cuadro de la Champions League. No dependen de nadie, sólo de ellos mismos, así que es aquí cuando el verdadero potencial del fútbol alemán de clubes debe ser confirmado.

Bayern, pese a no liderar actualmente su grupo, debe ganar en Valencia para reafirmar su posición como uno de los equipos favoritos a llegar a la final de la Champions League, donde ya estuvo la temporada pasada, teniendo un equipo menos equilibrado que el actual.

El empate ante el Nuremberg, en la Champions League este fin de semana, no es indicio del momento real que atraviesan los de Múnich. El “revés” sufrido en la Bundesliga estuvo marcado por la excesiva rotación introducida por el entrenador Jupp Heynckes, en parte obligada por las bajas (Robben, Ribéry, Boateng), el déficit físico de otros jugadores (Badstuber, Boateng), y la pausa otorgada a otros (Lahm, Martínez).

Así, el Bayern va por una victoria a España que está a su alcance, como también lo está para el Dortmund en Holanda, en Ámsterdam, ante el Ajax.

Los campeones alemanes, con el polaco Kuba de regreso al equipo, así como lo está Sven Bender, exhibieron en la jornada cumplida en la Bundesliga este fin de semana, que más allá de atravesar un buen momento futbolístico, están en capacidad de mejorar semana a semana, algo que tanto a nivel local, como internacional, se registra con preocupación por parte de los rivales.

Lo del Dortmund es un fenómeno que algunos le atribuyen a la repercusión de haber enfrentado, de tú a tú, y con éxito, al Real Madrid. Ese análisis, pese a que en parte le cabe mucho de verdad, es demasiado simple: los amarillo y negro son un gran equipo, con grandes futbolistas, que con todo su plantel titular libre de lesiones, está en capacidad de encarrilar los resultados a su favor.

Esa formulación, estoy de acuerdo, es aún más simple que la anterior, pero no por ello deja de ser más precisa, y en virtud a ella hay confianza de que la meta se conseguirá en Holanda.

Otro caso es el del Schalke. Los del entrenador Stevens, que en la Bundesliga, al igual que en la Champions League, cumplen una gran campaña, tienen demasiados problemas puntuales, y ellos son, casi todos, de tipo colectivo.

Los azul y blanco viven demasiado del aporte de sus individualidades. En la Champions son los goles que cada jornada ha marcado Huntelaar. Un buen día de Lewis Holtby, de Jefferson Farfán, o de Julian Draxler, y el equipo resuelve todos sus problemas. No funcionan las piezas a su mejor nivel, el grupo se pierde, se disuelve, se desmorona, como aconteció ante el Leverkusen, que no jugó mucho mejor, pero cumplió con anular a los jugadores claves, que desconectados, no pudieron aportar nada a la cuota del éxito.

Por fortuna para el Schalke, la visita del Olimpiacos se antoja fácil. No lo es, pero jugar en casa otorga una ventaja, que viene reforzada por el liderato en el grupo de Champions.

Date

noviembre 19, 2012 | 1:10 pm

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