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	<title>acceso a la información &#8211; Spanish</title>
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		<title>“Internet animó a Primavera Árabe, pero no la coordinó”</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=5945</link>
		<pubDate>Wed, 03 Apr 2013 12:26:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/PA1.jpg" rel="lightbox[5945]"><img class="alignleft size-full wp-image-5953" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/PA1.jpg" width="588" height="392" srcset="https://onmedia.dw.com/spanish/files/PA1.jpg 588w, https://onmedia.dw.com/spanish/files/PA1-300x200.jpg 300w" sizes="(max-width: 588px) 100vw, 588px" /></a>Prácticamente, no hay discusión acerca de la Primavera Árabe en la que no se mencione la “Revolución Facebook”. La influencia de los medios sociales en lo acontecido en el norte de África es un tema recurrente. Sin embargo, pocas veces supera este debate la pura especulación. Para su trabajo de fin del máster <a href="http://www.dw.com/dw-akademie/m%C3%A1ster/s-31883" target="_blank">International Media Studies</a>, que organiza DW Akademie, Eira Martens decidió analizar científicamente el asunto, llegando a interesantes conclusiones.<span id="more-5945"></span></p>
<p><strong>DW Akademie: Usted que ha estudiado a fondo lo sucedido, ¿diría que Twitter y Facebook contribuyeron a la caída del régimen de Hosni Mubarak en Egipto?</strong></p>
<p><strong>Eira Martens:</strong> Yo diría que sí. Los resultados de mi investigación apuntan a que Twitter y Facebook jugaron un papel destacado en la movilización contra Mubarak. Esto no quiere decir que la revolución no hubiera tenido lugar sin los medios sociales. La mayoría de los ciberactivistas a los que entrevisté para mi trabajo coincidían en que, tarde o temprano, el régimen habría caído igualmente.</p>
<p>Pero las nuevas tecnologías propiciaron que una protesta que en principio era muy pequeña creciera rápidamente. En el caso egipcio, Facebook especialmente aceleró el proceso. El <a href="http://www.arabsocialmediareport.com/home/index.aspx" target="_blank">Arab Social Media Report</a> refleja como el número de usuarios de Internet aumentó significativamente a lo largo del año anterior a la principal ola de manifestaciones.</p>
<p><strong>¿En qué se diferencia su trabajo de otros publicados sobre este tema?</strong></p>
<p>En que el mío es más cualitativo que cuantitativo. En los últimos años se ha escrito mucho acerca de los medios sociales y su influencia en el devenir político. ‘Ciberoptimistas’ y ‘ciberescépticos’ discuten apasionadamente sobre las ‘revoluciones Twitter’ y las consecuencias de Facebook. Yo quería contraponer a estos debates, que casi siempre se desarrollan en los medios de masas y cuyo contenido es altamente especulativo, datos empíricos.</p>
<p>Las estadísticas de usuarios y los análisis de Red demuestran con relativa claridad la importancia de ciertas herramientas digitales en la gestación de la subversión. Ya antes de mi trabajo existían indicios que apuntaban a que los medios sociales podían haber sido relevantes en el ámbito organizativo y en la formación de una identidad. Yo quise profundizar en estos aspectos y descubrir por qué y cómo en un país como Egipto se habían servido los ciudadanos de las redes para movilizar y llevar a cabo sus protestas.</p>
<p><strong>¿Qué metodología eligió para ello?</strong></p>
<p>Opté por entrevistar a expertos –ciberactivistas implicados en la revolución- y aplicar el principio metódico del análisis cualitativo del contenido, desarrollado por el sociólogo Philipp Mayring. Sobre una base teórica y partiendo de una pregunta inicial establecí un hilo conductor a seguir durante esas conversaciones.</p>
<p><strong>¿Y qué descubrió acerca de la relevancia de los medios sociales en la creación de una identidad colectiva?</strong></p>
<p>Que fueron sobre todo las fotos y los videos los que contribuyeron a que se estableciera esa identidad, o más bien lo que podría definirse como un lazo solidario. Sobre todo las pruebas de la brutal actuación policial aumentaron la disposición de los ciudadanos a salir a la calle y a asumir el riesgo de ser heridos o incluso asesinados. Al tiempo que crecía la ira, disminuía el miedo. Y esas imágenes se propagaron principalmente a través de Facebook y otras herramientas como YouTube o Flickr.</p>
<p>En general, los medios sociales contribuyeron a que los egipcios se sintieran parte de un movimiento y se atrevieran a dar el paso de abandonar en colectivo el mundo digital para irrumpir en el analógico, es decir, en los espacios públicos de El Cairo y las demás ciudades.</p>
<p><strong><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/PA21.jpg" rel="lightbox[5945]"><img class="alignright size-full wp-image-5961" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/PA21.jpg" width="300" height="200" /></a>¿Tuvo Internet tanta importancia en la organización de las protestas como a menudo se le atribuye?</strong></p>
<p>Decisivas a la hora de coordinar las manifestaciones durante los momentos clave fueron en primer lugar las organizaciones de ‘carne y hueso’ ya existentes, como por ejemplo los Hermanos Musulmanes. Algunos de los expertos con los que hablé estaban incluso convencidos de que los medios sociales condujeron más bien al caos y la anarquía, lo que desde el punto de vista de los activistas no siempre es algo negativo.</p>
<p>Las funciones de Facebook y otras plataformas deben entenderse de manera diferenciada. Estos portales animan a los ciudadanos a participar activamente en el cambio político, pero a la hora de coordinar la protesta a largo plazo, definir objetivos comunes y lograr una estructura eficiente su valor es bastante limitado. Hay que separar, por lo tanto, la tarea de aglutinar y extender de la de organizar.</p>
<p><strong>En cuanto a Twitter y Facebook, ¿cabe también una diferenciación? ¿Es distinto el uso que se hace de estas herramientas?</strong></p>
<p>Sí. Valorar cada medio por separado es una cuestión fundamental. Las mismas características técnicas hacen que se usen para fines diferentes. Mientras que a Facebook se recurrió principalmente para el intercambio de material audiovisual, la creación de grupos y la discusión, Twitter, al menos en Egipto, tuvo funciones más logísticas, como intercambiar consejos sobre el modo de protegerse del gas lacrimógeno.</p>
<p>Twitter permitía además compartir información a tiempo real y dar a conocer rápidamente lo que estaba sucediendo en las calles. Los manifestantes podían así reaccionar y evitar los bloqueos o los ataques de las fuerzas de seguridad. Si Facebook llegaba a nivel nacional a un grupo grande de ciudadanos, a Twitter recurrían los activistas más combativos y su alcance superaba las fronteras del país.</p>
<p><strong>Usted ha conversado con ciberactistas egipcios, ¿qué clase de personas son?</strong></p>
<p>En concreto, entrevisté en El Cairo a diez expertos en medios sociales que habían tomado parte en las protestas tanto desde las calles como desde la Red. Casi todos eran jóvenes -25 años de edad media-, profesionales y de creencia musulmana. Entre ellos se encontraban el gerente de uno de los principales portales de Internet, el director de una ONG pro derechos humanos… También conversé con un periodista de un canal de televisión privado y una redactora de un periódico estatal, lo que me permitió sacar conclusiones acerca del sistema mediático egipcio en su conjunto.</p>
<p><strong>¿Había líderes dentro del movimiento de protesta?</strong></p>
<p>Curiosamente, no hay unidad con respecto a eso. Hay quien dice que no, que no son necesarios porque la igualdad en la organización y las formas de comunicación de los grupos de Facebook es lo que distingue a estas plataformas. Y otros opinan que sí los hubo. En lugar de personajes estilizados por los medios fueron bloggers, artistas e incluso algunos miembros de la Kifaya http://es.wikipedia.org/wiki/Kifaya . Los mismos activistas con los que yo hablé podrían considerarse líderes pero ellos no se ven como tales.</p>
<p><strong>¿Qué relación mantienen los medios tradicionales y nuevos en Egipto?</strong></p>
<p>En Egipto se llegó a un verdadero intercambio. Los medios tradicionales, tanto nacionales como extranjeros, recurrieron con frecuencia al contenido difundido en Internet. Al mismo tiempo, el poder de influencia de los medios sociales dependió en gran medida de la televisión y los periódicos, ya que estos continuaron siendo la principal fuente de información para un amplio espectro de población.</p>
<p>Del bloqueo de cinco días al que fue sometida la Red durante la revuelta egipcia se hacen dos lecturas. Por un lado, no calmó la protesta: la gente siguió saliendo a las calles, lo que para algunos es la prueba de su peso limitado. Por el otro, hay quien opina que fue precisamente la indignación ante esta medida lo que lanzó a muchos a las plazas.</p>
<p>En cuanto a la valoración ciudadana cabe decir que, mientras la cobertura internacional se percibió como parcial, a Facebook y compañía se les concedió una credibilidad bastante alta, aunque no en exclusiva ya que lo publicado por diarios como ‘El Shourouk’, ‘Al Masry Al Youm’ y ‘Al Doustour’ se consideró igualmente fidedigno.</p>
<p><em><strong><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Martens.jpg" rel="lightbox[5945]"><img class="alignleft size-full wp-image-5947" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Martens.jpg" width="150" height="150" /></a>Eira Martens</strong> estudió Ciencias Sociales y Económicas orientadas a la Comunicación y las Relaciones Internacionales en la Universidad Friedrich Alexander de Erlangen-Núremberg (Alemania). Tras trabajar para diversas organizaciones no gubernamentales en Alemania, Australia, el sureste asiático y América Latina y como asesora en Nicaragua de la Sociedad Alemana de Cooperación Internacional, cursó el máster International Media Studies. Actualmente, Martens apoya el estudio del desarrollo mediático ejerciendo de asistente de investigación en DW Akademie.</em></p>
<p>Entrevista: <a href="https://twitter.com/steffenleidel" target="_blank">Steffen Leidel</a><br />
Traducción: <a href="https://twitter.com/lunabol" target="_blank">Luna Bolívar</a></p>
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			</item>
		<item>
		<title>“Internet es un derecho universal”</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=4839</link>
		<pubDate>Thu, 18 Oct 2012 10:13:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_4853" aria-labelledby="figcaption_attachment_4853" class="wp-caption alignleft" style="width: 588px"><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/18.jpg" rel="lightbox[4839]"><img class="size-full wp-image-4853" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/18.jpg" width="588" height="385" srcset="https://onmedia.dw.com/spanish/files/18.jpg 588w, https://onmedia.dw.com/spanish/files/18-300x196.jpg 300w" sizes="(max-width: 588px) 100vw, 588px" /></a><p class="wp-caption-text">© Juan Damián Ajuchán</p></div>
<p>Hace tres años, Tomás Chiviliú participó en el taller de radio que DW Akademie organizaba en Santiago Atitlán, en el departamento guatemalteco de Sololá. En enero de 2012 se convirtió en alcalde de esa misma localidad y desde entonces impulsa un proyecto bautizado como “Santiago Wi-Fi”, cuyo fin es que los ciudadanos tengan acceso a Internet. La conexión a la Red es técnicamente posible en toda Guatemala. Sin embargo, la entrada en el ciberespacio constituye un lujo que pocos, especialmente en las zonas rurales del interior del país, pueden permitirse. Chiviliú está decidido a acabar con esta situación.<span id="more-4839"></span></p>
<p><strong>DW Akademie: ¿Por qué necesita Santiago de Atitlán una conexión Wi-Fi?</strong></p>
<p>La idea vino de la Oficina de Comunicación Social de la municipalidad y tiene dos objetivos: primero, que la administración cuente con una red de comunicación interna. Y segundo, que la población disponga de las herramientas necesarias para mantenerse informada y en contacto con la municipalidad. Esto concuerda con la línea que me he propuesto seguir como alcalde: practircar una gestión municipal transparente y potenciar la participación ciudadana.</p>
<p><strong>¿…y ahora se tiene acceso al Internet en toda la municipalidad?</strong></p>
<div id="attachment_4871" aria-labelledby="figcaption_attachment_4871" class="wp-caption alignright" style="width: 200px"><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/211.jpg" rel="lightbox[4839]"><img class="size-full wp-image-4871" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/211.jpg" width="200" height="247" /></a><p class="wp-caption-text">Tomás Chiviliú, alcalde de Santiago Atitlán</p></div>
<p>No, todavía es un plan piloto. De momento, el acceso a la Red es posible en un radio de 50 o 60 metros, dentro de un parque que hay frente a la municipalidad. Esperamos que este servicio demuestre ser útil tanto a los estudiantes y a la población local en general como a los turistas que nos visitan.</p>
<p><strong>¿Cómo dan a conocer el proyecto?</strong></p>
<p>Estamos anunciando la existencia de Wi-Fi en el parque a través de la radio y de afiches para que la gente se conecte, e informando de que se necesita una clave.</p>
<p><strong>¿Una clave? ¿No se trataba de acceso libre?</strong></p>
<p>La clave es “Yo soy Atitlán”. Es parte de una campaña de impulso de la identidad regional.</p>
<p><strong>Pero aun con Internet, muchos vecinos <strong></strong> no tienen computadora…</strong></p>
<p>Creemos que el acceso a Internet es un derecho universal, un derecho humano que tiene que estar al alcance de todos. Acabamos de diseñar nuevas políticas educativas para el municipio y en ellas hemos incluido la instalación de un salón público con computadoras para conectarse a la Red. También estamos ampliando la biblioteca municipal: muchos libros ya no se corresponden con las necesidades actuales de nuestros estudiantes; la idea es crear una biblioteca virtual.</p>
<p><strong>El uso de smartphones, ¿es común en Santiago de Atitlán?</strong></p>
<p>La mayoría, especialmente los jóvenes, tiene un celular, y hoy en día muchos teléfonos sencillos permiten ya el acceso a las redes sociales y a Internet.</p>
<p><strong>¿Para qué usan Internet los jóvenes?</strong></p>
<p>Los estudiantes en ocasiones para descargar textos, principalmente para bajar música o videos. Entre las redes sociales Facebook es la más popular, muchos ciudadanos están abonados al perfil de la municipalidad y se informan allí de nuestras actividades o lanzan sus inquietudes y críticas, que con mucho gusto recibimos y que nos ayudan a hacer mejor nuestro trabajo.</p>
<p>Entrevista: Martin Reischke</p>
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		<title>&#8220;Los medios públicos son imprescindibles&#8221;</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=3983</link>
		<pubDate>Wed, 02 May 2012 08:57:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Christoph2-300x200.jpg" rel="lightbox[3983]"><img class="alignleft size-full wp-image-3993" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Christoph2-300x200.jpg" width="300" height="200" /></a>El dinero para la producción de sus programas se lo otorga el Estado: son medios de comunicación públicos. En Europa, un modelo establecido y presente prácticamente en todos los países. Fuera del Viejo Continente, una fórmula poco común. Este desarrollo tiene motivos históricos, explica Christoph Schmidt, profesor de comunicación y director del máster de periodismo <a href="http://www.dw.com/dw/0,2692,12276,00.html" target="_blank">“International Media Studies”,</a> que organiza DW Akademie.</p>
<p>Pero los medios públicos no son en absoluto un vestigio del pasado: conservan su vigencia y siguen siendo necesarios, opina Schmidt. Estos canales realizan funciones que los privados no están en condiciones de asumir. Cuáles son y por qué nos lo revela el profesor en la siguiente entrevista.<span id="more-3983"></span></p>
<p><strong>DW Akademie: ¿Cómo describiría usted las peculiaridades de los medios públicos?</strong></p>
<p><strong>Christoph Schmidt</strong><strong>:</strong> El objetivo primordial de los medios públicos es poner a disposición de los ciudadanos una oferta informativa amplia en todos los ámbitos: político, económico, cultural, deportivo, de entretenimiento&#8230; Proporcionan una especie de abastecimiento básico de información que es, además, instructivo e independiente.</p>
<p><strong>Los medios públicos se han desarrollado especialmente en Europa, ¿por qué?</strong></p>
<p>Por motivos históricos. Para empezar, el primer sistema público del mundo fue británico, la BBC, fundada en 1921. Después, varios países europeos -y Alemania de manera significativa- pasaron por periodos en los que el Estado controló totalmente los medios de comunicación. Durante el nazismo, el gobierno le dictaba a la prensa sobre qué y cómo tenía que informar. Las consecuencias fueron, como sabemos, nefastas. Finalizada la II Guerra Mundial se quiso asegurar, introduciendo un sistema similar al de la BBC, que tal cosa no volviera a suceder.</p>
<p><strong>¿Por qué se ha aplicado este sistema a la radio y la televisión, y no a la prensa escrita?</strong></p>
<p>También eso tiene que ver con la historia. Cuando los sistemas de radiodifusión iniciaron su andadura tras la II Guerra Mundial, las frecuencias eran un bien escaso, de manera que sólo los grandes consorcios hubieran podido entrar en el negocio. Para garantizar la diversidad en el ámbito de la radio y la televisión, se decidió entregar esas frecuencias a organismos supeditados al control social y financiados con dinero público. La prensa escrita contaba con muchos editores independientes, por lo que una regulación de este tipo no se hacía necesaria.</p>
<p><strong>Se trataba, por lo tanto, de evitar la influencia excesiva de ciertas empresas. Pero, ¿cómo se evita la influencia excesiva de la política en los medios públicos?</strong></p>
<p>Principalmente, garantizándoles una base económica estable. Los medios públicos alemanes se financian con tasas mensuales que pagan los espectadores y oyentes. Por medio de estas cuotas, recaudan al año más de 7.600 millones de euros, lo que es bastante dinero. Eso les permite informar de manera independiente, porque los libera de la atadura que es la publicidad, y llevar a cabo un periodismo bien investigado.</p>
<p>Aparte, en los consejos de administración de estos canales y emisoras se sientan representantes de todos los grupos sociales: de las Iglesias, de los sindicatos, de la patronal, del mundo del deporte… Estas son las personas encargadas de supervisar la objetividad, la diversidad y la equidad de la programación, y quienes evitan que el medio esté sometido a la voluntad de un político concreto o de un gobierno determinado.</p>
<p><strong>Pero, aún así, el medio depende del Estado y de los políticos que lo administran…</strong></p>
<p>Los medios que se financian a través de tasas no mantienen ninguna relación con el Estado. Las tasas son fijas, no dependen del gobierno de turno.</p>
<p>La única excepción a este modelo la representa en Alemania la cadena para el exterior, es decir, Deutsche Welle, que está financiada en su totalidad por el Ejecutivo. El canal, sin embargo, cuenta con una ley propia -la Ley Deutsche Welle- que lo protege de la influencia política. Y también dispone de un consejo de radiodifusión en el que están representados los diferentes grupos sociales.</p>
<p><strong>¿Qué importancia tienen los medios públicos para el ejercicio de una democracia?</strong></p>
<p>Yo creo que son imprescindibles. Los medios públicos son los únicos que ofrecen una programación amplia, diversa y objetiva. Y especialmente ahora que nos llegan tantos datos desde tantas fuentes distintas, representan una valiosa garantía de información fiable. Cuestan, pero son un bien muy preciado.</p>
<p><strong>¿Y los medios privados no pueden realizar todo eso?</strong></p>
<p>El problema es que medios privados convencionales requieren de una importante cantidad de anunciantes para financiarse. Eso hace que tengan que colocar en el centro de su programación los espacios muy demandados, como las películas o las series. Espacios que les garanticen ciertos niveles de audiencia, ya que las empresas sólo están dispuestas a contratar publicidad si llega a muchos. El objetivo de los medios privados no es, por lo tanto, la oferta en sí, la función informativa, sino la cuota de pantalla, independientemente de la calidad o la objetividad con la que ésta se logre.</p>
<p>Existe otro ámbito dentro de los medios privados, que en Alemania no está muy desarrollado y que es el de la llamada ‘pay-tv’. Aquí, cada espectador desembolsas unas tasas mensuales -bastante altas- por recibir determinados canales o paquetes de canales.</p>
<p><strong>Para los periodistas que desean investigar, ¿son los medios públicos un pequeño bastión de libertad?</strong></p>
<p>Yo creo que sí. La presión en los medios comerciales es mayor. En ellos no existe el tiempo, y a muchas veces tampoco el interés, para producir piezas investigativas. Y el tiempo es fundamental. Claro que el tiempo de un periodista cuesta dinero, pero sin investigaciones a largo plazo muchas cosas no saldrían a la luz. En mi opinión, es muy importante para una sociedad que haya ámbitos en los que se pueda llevar a cabo no sólo un periodismo rápido, sino también un periodismo fundamentado. Y eso es lo que permiten los medios públicos.</p>
<p>Entrevista: <a href="https://twitter.com/lunabol" target="_blank">Luna Bolívar</a></p>
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			</item>
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		<title>&#8220;En la prensa boliviana hace falta más pluralismo&#8221;</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=3565</link>
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		<pubDate>Tue, 07 Feb 2012 10:21:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/15.jpg" rel="lightbox[3565]"><img class="alignleft size-full wp-image-3583" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/15.jpg" width="300" height="200" /></a>Durante tres años, de 2009 a 2011, el <a title="blog onadem" href="http://onadembolivia.blogspot.com/" target="_blank">boliviano Observatorio Nacional de Medios (ONADEM)</a> ha llevado a cabo un profundo trabajo de campo. Estudios, análisis y un seguimiento con lupa del desarrollo de los medios de comunicación en el país andino son el resultado, publicado ahora bajo el título <a href="http://www.la-razon.com/suplementos/animal_politico/Medios-vista-problematizar-periodismo_0_1524447627.html" target="_blank"><em>Medios a la vista 2</em></a>. El libro deja constancia de un periodismo beligerante que traspasa al formato noticioso la batalla política y social, algo que no es bueno para la esencia de esta profesión, opina Erick Torrico, coordinador del ONADEM, con quien hablamos.<span id="more-3565"></span></p>
<p><strong>DW Akademie: Su libro tiene algo de cuadernillo de escuela, sólo que en una versión bastante más gruesa que supera las 260 páginas. ¿Qué cosas deberían anotarse en el cuadernillo de los medios bolivianos?</strong></p>
<p><strong>Erick Torrico:</strong> Convendría escribir un conjunto de recomendaciones para mejorar el desempeño del periodismo. En Bolivia, los medios están sumidos en una confrontación que se guía por la lógica política y afecta a los contenidos, hace que haya sesgo y obliga a las audiencias a dirigirse a distintos medios para poder obtener una versión más integra y exacta de los hechos. Se necesitan, por lo tanto, modificaciones de comportamiento y también de pensamiento.</p>
<div id="attachment_3613" aria-labelledby="figcaption_attachment_3613" class="wp-caption alignright" style="width: 200px"><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/2-5.jpg" rel="lightbox[3565]"><img class="size-full wp-image-3613" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/2-5.jpg" width="200" height="266" /></a><p class="wp-caption-text">Erick Torrico</p></div>
<p><strong>¿Como por ejemplo?</strong></p>
<p>Más pluralismo. Ésta es una cuestión fundamental porque en Bolivia aún se mantiene la línea de la discriminación del otro: del otro en política, del otro que no comparte la visión, el proyecto social que se pueda tener&#8230; Y el resultado es que los medios no abren puertas al diálogo social ni facilitan una mirada abarcadora de los procesos que están ocurriendo en el país.</p>
<p><strong>Procesos como el de las autonomías, que implica una reestructuración administrativa y social muy importante. ¿Se encuentran en los medios bolivianos explicaciones acerca del contenido de los estatutos autonómicos, aclaraciones sobre los aspectos técnicos, etc.?</strong></p>
<p>Lamentablemente no. Los medios se concentran en la discusión política más externa: a las declaraciones de personeros del Gobierno nacional se les contraponen las declaraciones de personeros de los gobiernos departamentales, bajo el control de la oposición. Y todo el detalle de lo que puede ser la puesta en práctica de los diferentes niveles de autonomía o los problemas que ello supone se pierde. A través de los mensajes noticiosos, la ciudadanía sólo está al tanto de la pugna político-ideológica.</p>
<p><strong>¿Influye esa politización en la violencia contra medios y periodistas?</strong></p>
<p>Sí, el número de agresiones -de diferentes tipos, desde verbales a pedreas, golpizas e inclusive disparo de armas de fuego- se ha incrementado considerablemente. El año pasado registramos un promedio de 13 actos de agresión por mes. Estas situaciones se dan sobre todo en momentos de protesta social, de movilizaciones, en los que unos y otros pierden el control: los periodistas han recibido agresiones tanto de la policía –que es un actor destacado en esto de agredir a la prensa-  como de sectores afines al Gobierno o afines a la oposición.</p>
<p><strong>En el libro llegan ustedes a la conclusión de que, sobre todo desde 2005, el campo mediático boliviano está siendo reorganizado en función de las necesidades de un proyecto político de poder, ¿cómo se manifiesta eso?</strong></p>
<p>En Bolivia se está dando un proceso general de reorganización de las relaciones entre el Estado, la sociedad y la economía. Un nuevo grupo social se ha hecho cargo del poder político central y está desplegando una estrategia para establecerse en los diferentes ámbitos de actividad. Uno de esos ámbitos es la comunicación.</p>
<p>Dentro de esta estrategia, la vía que el Gobierno actual ha elegido es la de la confrontación con los medios privados, que representan alrededor del 85 por ciento del total y son por ello un actor evidentemente relevante. El Gobierno ha potenciado los medios con los que ya contaba, ha creado un diario y también se sabe que ha logrado compras indirectas de algunos medios privados importantes como es el caso de la <a href="http://www.atb.com.bo/home/" target="_blank">red de televisión ATB</a> y del diario <a href="http://www.la-razon.com/" target="_blank"><em>La Razón</em>.</a></p>
<p>Esto viene, además, complementado con otro rediseño de tipo legal: desde 2010 existen normativas que restringen el trabajo de los medios y los mantienen dentro de ciertos límites manejables. El caso más preocupante es el del régimen especial de propaganda para las elecciones judiciales, que ya se aplicó y llevó en la práctica a una forma de censura previa.</p>
<p><strong>Al menos han encontrado en sus estudios ejemplos positivos de calidad periodística en los medios gubernamentales bolivianos…</strong></p>
<p>Sí. La mayor calidad la hemos encontrado en la <a href="http://www2.abi.bo/" target="_blank">Agencia Boliviana de Información</a>, que trabaja en Internet, y también la <a href="http://www.patrianueva.bo/" target="_blank">Red Patria Nueva</a> y el diario <a href="http://www.cambio.bo/" target="_blank"><em>Cambio</em> </a>tienen buena calidad de redacción. Pero continúa existiendo el problema del sesgo informativo. Sobre todo en los medios audiovisuales el enfoque es muy político, muy cercano a la propaganda. Y ése es el mayor problema: que en muchos casos no sólo se está confundiendo, sino sustituyendo la información por la propaganda.</p>
<p><strong>Ustedes también han analizado la oferta informativa en aymara y quechua, ¿refleja esa oferta la importancia de los grupos que hablan estos idiomas?</strong></p>
<p>No. La población en el país que habla aymara o quechua es numéricamente muy importante pero apenas hay una publicación –que es además institucional y mensual, no diaria- que usa el quechua, y eso sólo en algunas de sus notas. Los idiomas nativos sí están más presentes en la radio, y en la televisión sólo aparecen en horarios marginales, de madrugada: a partir de las siete y media de la mañana el quechua y el aymara ya no tienen cabida en las parrillas.</p>
<p>También en los contenidos predominan los temas urbanos, y por lo tanto expresados en castellano, así como suele ser el castellano el idioma de las fuentes.</p>
<p><strong>¿Pueden los ciudadanos bolivianos ejercer el derecho a la información y la comunicación que les reconoce su Constitución?</strong></p>
<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Torrico-dcho-com.mp3">Erick Torrico: limitaciones del derecho a la información y la comunicación en Bolivia</a></p>
<p><strong>Volviendo al cuadernillo, ¿qué nota le pondría a los medios gubernamentales y qué nota a los demás?</strong></p>
<p>En una escala de uno a siete, en la que siete es excelente, yo creo que podrían estar ambos en un nivel medio de cuatro. Porque lamentablemente hay varias deficiencias presentes en la comunicación tanto de los medios del Gobierno como de los privados, debido a su inmersión en la polarización política que no les permite zafarse de ciertos esquemas y dejan por lo tanto de cumplir la labor de servicio de interés público que debieran desempeñar.<em></em></p>
<p>Aquí encuentras la primera edición de <em>Medios a la vista</em> <a href="http://issuu.com/unirbolivia/docs/onadem_1" target="_blank">en su I</a> y <a href="http://issuu.com/unirbolivia/docs/onadem_2" target="_blank">II parte</a>.</p>
<p><strong></strong>Entrevista: Peter Deselaers<em><br />
</em></p>
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		<title>“La radio es el único medio realmente democrático de Guatemala”</title>
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		<pubDate>Tue, 26 Jul 2011 17:01:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/31.jpg" rel="lightbox[1835]"><img class="size-full wp-image-2249 alignleft" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/31.jpg" width="300" height="202" /></a>Desde julio de 2011 trabaja Martin Reischke en Guatemala. Sus empleadores son DW Akademie y la <a title="giz" href="http://zentralamerika.ded.de/es/ded-centroamerica/el-ded-en-guatemala.html">Sociedad Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ por sus siglas germanas)</a>. Apoyado por estas dos instituciones y con la colaboración de los socios locales -la <a title="fger" href="http://www.fger.org/">Federación Guatemalteca de Escuelas Radiofónicas (FGER)</a> y el <a title="iger" href="http://www.iger.edu.gt/">Instituto Guatemalteco de Educación Radiofónica (IGER)</a>&#8211; se prepara Reischke para contribuir a que se produzcan y lancen al aire programas radiofónicos juveniles en el país latinoamericano.<span id="more-1835"></span></p>
<p><strong>DW Akademie: En Guatemala existen ya cientos de estaciones de radio, ¿por qué necesita el país nuevos programas juveniles?</strong></p>
<p><strong>Martin Reischke:</strong> Por supuesto que en Guatemala no escasean las estaciones de radio dirigidas al público joven. Pero, casi siempre, las radios juveniles sólo emiten música. Apenas se aprovechan las oportunidades que ofrece el medio, como por ejemplo, la posibilidad de convertirlo en un foro que anime al debate y que trate ciertos temas que otros medios no abordan.</p>
<p>En un país con unos índices de alfabetización tan bajos como Guatemala, la radio es el único medio realmente democrático: es barata y fácil de producir y no hace falta saber leer ni escribir para escucharla y participar en ella.</p>
<p><strong>¿Es ésa la razón de que se haya optado por el nicho de la radio juvenil y no por otra con un espectro de oyentes más amplio?</strong></p>
<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/23.jpg" rel="lightbox[1835]"><img class="alignright size-full wp-image-2261" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/23.jpg" width="267" height="200" /></a>Desde la perspectiva alemana, la radio juvenil puede parecer un producto de nicho, pero no lo es. La edad media en Guatemala es de 20 años. Eso significa que, si llegamos a los jóvenes, llegamos a gran parte de la población.</p>
<p>Y la juventud en Guatemala necesita que le den voz: en los medios clásicos, como los periódicos y la televisión, aparece principalmente estigmatizada como criminal, como miembro de bandas. Esta forma de exclusión social es peligrosa porque fomenta la violencia. Nuestros socios guatemaltecos FGER e IGER buscan transmitir una imagen diferente de los jóvenes y ofrecerles un foro, y esto supone una aportación importante a la prevención de la violencia en el país.</p>
<p><strong>¿Y eso lo puede lograr un proyecto a largo plazo como el puesto en marcha por DW Akademie?</strong></p>
<p>Hace ya algunos años que organizamos cursos para periodistas radiofónicos jóvenes en Guatemala. Es decir, que estos ya han experimentado con nuevos formatos y existe una experiencia previa, lo que pasa es que ésta no es más que un comienzo. La intención ahora es conseguir a lo largo de los próximos tres años que los programas juveniles salgan al aire.</p>
<p>La colaboración con las radios locales, la GIZ y DW Akademie adquiere de esta manera una estructura estable. Con mi presencia diaria sobre el terreno queremos lograr lo que no pueden los cursos por sí solos. Tras una fase inicial que ha sido muy valiosa, el proyecto adquiere continuidad. Cuando mi periodo allí se acabe, los jóvenes deben estar en condiciones de producir sus propios programas, dedicados a sus propios problemas y temáticas. Y estos han de ser de buena calidad periodística y al mismo tiempo entretenidos.</p>
<p><strong>Hasta ahora usted ha trabajado para la emisora pública alemana Deutschlandradio, una cadena de contenido bastante serio y con un ritmo muy alemán. ¿Le servirá esa experiencia para este proyecto?</strong></p>
<p>Estoy seguro de que mi experiencia radiofónica en Alemania va a ayudarme. Aún así, está claro que la radio en Guatemala funciona de un modo muy diferente. En lugar de producir complicados reportajes, aquí se recurre mucho más a la conexión en directo. Cómo crear una radio juvenil de calidad que llegue a la gente joven es algo que vamos a tener que descubrir junto con nuestros socios durante los próximos meses.</p>
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