<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>calidad periodística &#8211; Spanish</title>
	<atom:link href="https://onmedia.dw.com/spanish/?feed=rss2&#038;tag=calidad-periodistica" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://onmedia.dw.com/spanish</link>
	<description>Just another Deutsche Welle Blogs site</description>
	<lastBuildDate>Mon, 03 Dec 2018 13:54:01 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	
	<item>
		<title>&#8220;Una persona normal apenas puede juzgar la calidad periodística&#8221;</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=7211</link>
		<pubDate>Thu, 19 Dec 2013 15:04:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[calidad periodística]]></category>
		<category><![CDATA[informe]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://onmedia.dw.com/spanish/?p=7211</guid>
		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong></strong><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/QJ1_2.jpg" rel="lightbox[7211]"><img class="alignleft size-full wp-image-7223" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/QJ1_2.jpg" width="588" height="392" srcset="https://onmedia.dw.com/spanish/files/QJ1_2.jpg 588w, https://onmedia.dw.com/spanish/files/QJ1_2-300x200.jpg 300w" sizes="(max-width: 588px) 100vw, 588px" /></a>En los debates acerca del futuro del periodismo, una frase suele escucharse con frecuencia: &#8220;necesitamos más calidad para sobrevivir&#8221;. Pero ese concepto de calidad es con frecuencia vago. Muchas veces se define intuitivamente o en función de anécdotas, más que a partir de investigaciones fundadas o de un análisis racional.</p>
<div id="attachment_7217" aria-labelledby="figcaption_attachment_7217" class="wp-caption alignright" style="width: 150px"><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/QJ2.jpg" rel="lightbox[7211]"><img class="size-full wp-image-7217" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/QJ2.jpg" width="150" height="150" /></a><p class="wp-caption-text">Wolfgang Schweiter</p></div>
<p>¿Qué puede hacer el periodismo en este caso? Los profesores alemanes <a href="http://www.wolfgang-schweiger.de/" target="_blank">Wolfgang Schweiger</a> y <a href="https://online.uni-hohenheim.de/urban" target="_blank">Juliane Urban</a> han buscado respuestas. El capacitador y director de proyectos de DW Akademie Steffen Leidel conversó con Schweiger sobre las sorprendentes conclusiones a las que llegan en un estudio dedicado a la noción de calidad en la profesión informativa.<span id="more-7211"></span></p>
<p><strong>DW Akademie: ¿Cómo mide la ciencia la calidad del periodismo?</strong></p>
<p><strong>Wolfgang Schweiter:</strong> En la tradición alemana, lo hacemos desde un punto de vista normativo. Para nosotros, el periodismo tiene que cumplir con una serie de funciones constitucionales y sociales y a partir de su adecuación a esa norma determinamos el nivel de calidad.</p>
<p>En Estados Unidos, por el contrario, la calidad se mide desde la perspectiva del receptor. La pregunta de partida es qué noticias percibe la audiencia como de calidad. Esto hace que variantes como el entretenimiento, el atractivo de la información o el interés del tema sean relevantes, mientras que en Alemania no lo son.</p>
<p><strong>¿Y qué variantes tiene en cuenta la aproximación normativa?</strong></p>
<p>Por un lado, la diversidad y la imparcialidad. Es importante que la cobertura de opiniones, personajes y hechos sea objetiva y considere diferentes puntos de vista. Por otro lado, las noticias tienen que ser relevantes y dar respuesta a las cinco preguntas fundamentales, además de ser fáciles de aprehender, apropiadas y exactas.</p>
<p><strong>Dos definiciones que distan bastante la una de la otra…</strong></p>
<p>Al tratar la calidad en el periodismo siempre nos vamos a ver enfrentados a un conflicto. ¿Queremos producir noticias que el público valore como interesantes o queremos ofrecer noticias cuya calidad se corresponda con la función social que le adjudicamos a esta profesión?</p>
<p><strong>¿Significa eso que las noticias que el público considera interesantes no cumplen con la función social del periodismo?</strong></p>
<p>Depende del mercado que se observe. Algunos estudios identifican una correlación entre las dimensiones normativas de la calidad y el éxito entre la audiencia. Eso demuestra que las noticias de calidad son mejor acogidas por el público. Pero también hay investigaciones que deducen todo lo contrario: cuanto más sensacionalista, más interés despierta. No existe una respuesta clara a la pregunta de si a la audiencia le gusta la calidad o no.</p>
<p><strong>¿Qué diferencia su estudio de otros?</strong></p>
<p>Que nosotros no nos hemos centrado sólo en medir la calidad del contenido que generan los medios, sino que hemos analizado si el público es capaz o no de juzgar esa calidad, atendiendo a las piezas periodísticas por separado.</p>
<p>Cuando se le pregunta a los alemanes por periódicos como el <a href="http://www.sueddeutsche.de/" target="_blank"><em>Süddeutsche Zeitung</em></a>, revistas como <a href="http://www.spiegel.de/" target="_blank"><em>Spiegel</em></a> o noticieros televisivos como <a href="http://www.tagesschau.de/" target="_blank">Tagesschau</a>, todos coinciden en que son buenos. Es una respuesta estándar, socialmente aceptada, que refleja uno de los problemas de la investigación social empírica: que la gente tiende a decir lo que cree que debe. Por eso intentamos descubrir qué opinaba la audiencia de programas o artículos al margen de la marca mediática.</p>
<p><strong>¿Y qué procedimiento siguieron?</strong></p>
<p>Recurrimos a un experimento clásico. La mitad de los participantes recibieron un reportaje que era realmente bueno, la otra mitad uno que era muy malo. Después, comparamos la evaluación de la calidad que cada grupo hacía de la pieza que le había tocado.</p>
<p><strong>¿Con qué resultado?</strong></p>
<p>Por una parte descubrimos lo que nos esperábamos: que la capacidad del público de juzgar la calidad es muy limitada. Pero, sin embargo, nos sorprendió mucho que esa habilidad fuera independiente del nivel de educación, la competencia mediática y la edad. Creíamos que la formación y el trato frecuente con la prensa influirían en el resultado.</p>
<p><strong>¿Qué conclusiones sacan de eso?</strong></p>
<p>Que, en mi opinión, una persona normal y corriente, sin que importe su nivel de educación, carece de los parámetros mentales necesarios para estimar si una pieza periodística es de calidad o no.</p>
<p><strong>¿Qué implica eso para la prensa? ¿Son buenas o malas noticias?</strong></p>
<p>Ésa es una pregunta clave. En un primer momento se podría deducir que la calidad no importa porque la audiencia no la percibe. Pero eso sería una simplificación.</p>
<p>Nuestro estudio también ha demostrado el papel destacado que juega la imagen de la marca mediática en la confianza que despierta en el público. Si la calidad se reduce, a corto plazo la gente no lo nota. Pero cuando finalmente se da cuenta, repercute negativamente en la imagen y eso tiene repercusiones a largo plazo. Puede llevar, por ejemplo, a una reducción considerable de la circulación.</p>
<p>Por eso, yo advierto siempre a los medios de los peligros que entraña el poner en riesgo su patrimonio más preciado, que es la confianza de los lectores, oyentes, espectadores o usuarios.</p>
<p>Entrevista: <a href="https://twitter.com/steffenleidel" target="_blank">Steffen Leidel</a><br />
Traducción: Luna Bolívar</p>
]]></content:encoded>
			</item>
		<item>
		<title>Plataforma de Periodismo: un lugar para hablar, reunirse, conocer</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=7325</link>
		<pubDate>Fri, 15 Nov 2013 01:57:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[DW Akademie]]></category>
		<category><![CDATA[Medios Sociales]]></category>
		<category><![CDATA[América Latina]]></category>
		<category><![CDATA[calidad periodística]]></category>
		<category><![CDATA[Colombia]]></category>
		<category><![CDATA[formación periodística]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo de investigación]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://onmedia.dw.com/spanish/?p=7325</guid>
		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><iframe title="YouTube video player" class="youtube-player" type="text/html" width="588" height="385" src="//www.youtube.com/embed/igHkFIYq1u8" frameborder="0" allowFullScreen="true"> </iframe></p>
<p>A partir de este 15 de noviembre a las 14 horas colombianas podrá encontrarse en la Red <a href="http://www.plataformadeperiodismo.com/" target="_blank">Plataforma de Periodismo</a><strong></strong>, una iniciativa que tiene como objetivo contribuir a mejorar la calidad del periodismo en Colombia. El proyecto está coordinado por el <a href="http://www.consejoderedaccion.org/" target="_blank">Consejo de Redacción (CdR)</a> y cuenta con el apoyo de diferentes organizaciones, entre ellas DW Akademie y la Agencia Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ).</p>
<p>En el centro virtual se compartirán recursos, documentos y oportunidades de formación, atendiendo especialmente a la cobertura de temas delicados como el conflicto armado, el proceso de paz, la violencia urbana, los derechos humanos, el derecho internacional y la convivencia pacífica. &#8220;Se trata de poner a disposición de los informadores colombianos herramientas que les faciliten la investigación y producción de contenido difícil como aquel relacionado con la restitución de tierras o los casos de corrupción y otras formas de abuso de poder&#8221;, explica Matthias Kopp, director de proyectos de DW Akademie.<span id="more-7325"></span></p>
<p>&#8220;¿Cómo servirse de los datos que ofrecen las entidades públicas durante la indagación periodística? ¿Cuál es el significado exacto de ciertas terminologías jurídicas? ¿Qué medidas de protección debo tomar? Plataforma de Periodismo es un espacio abierto en el que plantear preguntas y un sitio desde el que trabajar conjuntamente para darles respuesta&#8221;, apunta Kopp.</p>
]]></content:encoded>
			</item>
		<item>
		<title>“Los viejos principios del periodismo siguen vigentes”</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=6511</link>
		<pubDate>Tue, 23 Jul 2013 23:59:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Periodismo digital]]></category>
		<category><![CDATA[calidad periodística]]></category>
		<category><![CDATA[ética]]></category>
		<category><![CDATA[informe]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo digital]]></category>
		<category><![CDATA[transparencia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://onmedia.dw.com/spanish/?p=6511</guid>
		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Richard-Sambrook_300x200.jpg" rel="lightbox[6511]"><img class="alignleft size-full wp-image-6515" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Richard-Sambrook_300x200.jpg" width="300" height="200" /></a>Tras años pendientes del crecimiento imparable de los medios sociales como fuente de información alternativa, comienzan a surgir voces que rompen una lanza a favor de valores tradicionales del periodismo como la objetividad y la imparcialidad. Una de esas voces es la del profesor y exdirector de noticias de la BBC Richard Sambrook, autor regular de escritos sobre el tema.</p>
<p>En <a href="http://www.journalism.co.uk/news/report-principles-delivering-trust-in-digital-age/s2/a549753/" target="_blank">un estudio</a> Sambrook se muestra preocupado por el nivel de calidad y las prácticas que se han vuelto habituales en el mundo digital. Aun consciente de que no es fácil respetar los principios periodísticos en este terreno, el británico concluye en nuestra entrevista que “no hacerlo sería peligroso”.</p>
<p><span id="more-6511"></span></p>
<p><strong>DW Akademie: ¿Cómo definiría usted la calidad en la era digital?</strong></p>
<p><strong>Richard Sambrook:</strong> La calidad es un término subjetivo, significa cosas distintas para cada cual. Algunas personas designan con ella la profundidad, los conocimientos y la especialización. Para otras es la variedad. Hay quien considera de calidad lo abierto e interactivo… Pero lo que en general estamos viviendo en la era digital es el desmoronamiento de la idea de calidad como algo relacionado con la información objetiva e imparcial. Por eso, tenemos que reinterpretar estos conceptos y adaptarlos al nuevo contexto.</p>
<p><strong>Pero, ¿siguen la objetividad y la imparcialidad siendo importantes?<br />
</strong></p>
<p>Muchos predicadores de Internet aseguran que la objetividad –el concepto de que el periodista puede extraerse de sus ideas personales y tratar de ser neutral- no es factible en la era digital. Yo creo que ésa es una interpretación equivocada. Los periodistas no pretenden carecer de opinión. Todo lo contrario, sus ideas son un proceso en el que se sumergen a fin de lograr una información de calidad. Mostrar los dos lados de una historia, ser equitativos: en eso consiste para ellos hoy la imparcialidad y la objetividad.</p>
<p>Sea como sea, hay gente que dice que eso ya no es posible. El teórico estadounidense David Weinberger se hizo famoso por su frase <a href="http://www.hyperorg.com/blogger/2009/07/19/transparency-is-the-new-objectivity/" target="_blank">‘la transparencia es la nueva objetividad’</a>. Es decir, que si pretendes ser completamente abierto con tu audiencia, si sabes cuál es tu tendencia, entonces revela tu agenda porque el público está en condiciones plenas de asimilarla, y con eso basta.</p>
<p><strong>¿Y basta con eso…?</strong></p>
<p>Yo creo que la transparencia y la apertura son muy importantes pero no suficientes. Para asegurar la calidad hay que considerar otros elementos. Uno son las evidencias: los testigos presenciales, las pruebas de primera mano… una de las vías que tradicionalmente ha usado el periodismo para recaudar información. Internet está lleno de opinión pero faltan evidencias.</p>
<p>En esto, creo que el atentado de Boston fue un punto de inflexión porque demostró el valor de algunos viejos principios que en los últimos tiempos habían sido despreciados. El reportero de la NBC Pete Williams recibió <a href="http://www.huffingtonpost.com/2013/04/19/pete-williams-boston-reporting-nbc_n_3114880.html" target="_blank">muchos halagados por un trabajo</a> que llevó a cabo muy a la antigua usanza: se aseguró siempre de que dos fuentes corroborasen la información; fue comedido e indicó la procedencia de todos los datos. También la cobertura del ‘New York Times’ fue sobria, evitando propagar rumores. Y la gente apreció eso. En comparación, los medios sociales estuvieron plagados de especulaciones y premisas no confirmadas.</p>
<p>Hay que tener en cuenta que, en un mundo digital, el público puede elegir lo que quiere ver o leer. La clave está en asegurar que se transmite una variedad de opiniones, porque de lo contrario la audiencia se queda sólo con las más próximas a la propia, con aquello con lo que está de acuerdo. Es importante que la gente entienda y reconozca que hay muchos puntos de vista y que eso le sirva de incentivo.</p>
<p><strong>Usted fue director de noticias internacionales en la BBC. Según su experiencia, medios de comunicación establecidos como la misma BBC o Deutsche Welle, ¿se esfuerzan realmente por ser abiertos? </strong></p>
<p>Es cierto que a muchas de estas instituciones la apertura les resulta difícil. Están acostumbradas a ser guardianas con la potestad de decir ‘si nos sintonizas, a las seis de la tarde te vamos a contar lo que consideramos que tienes que saber’. O ‘si compras nuestro periódico, encontrarás lo que pensamos que es importante que leas’. Y estos medios tienden a ser muy opacos acerca de cómo llegan a esas conclusiones. Pero contestar a al público y explicarle por qué se toma una decisión es importante. Mostrar cómo funciona el periodismo es fundamental, ya que refuerza la confianza en el producto final.</p>
<p><strong>Usted fue hace poco coautor de un estudio sobre la audiencia de las noticias internacionales de la BBC y descubrió que la televisión seguía siendo la fuente principal de información, ¿cree que la relevancia de los medios sociales se ha exagerado?</strong></p>
<p>La gente que trabaja en los medios o habla sobre ellos cree que el mundo entero tuitea, y no es así. Como muchas otras innovaciones, los medios sociales están sobreestimados en el corto plazo e infravalorados a largo plazo. Todas estas cosas de las que estamos hablando van a suceder, pero mucho después de lo que pensamos. Por el momento, la gente sigue viendo la televisión y leyendo los periódicos. Cada vez son más los que usan la web y las redes pero quienes trabajan en esto tienden a exagerar el significado del aumento.</p>
<p><strong>A veces, da la impresión de que falta una discusión crítica acerca de la selección de información, también sobre aquella que se extrae de los medios sociales. Siguiendo con el ejemplo del atentado de Boston, la cobertura de la BBC fue gigantesca y, sin embargo, su estudio asegura que el público desconecta pasados 15 minutos&#8230;<br />
</strong></p>
<p>Los medios disponen de gran cantidad material y a veces preferirían emitirlo todo. Cualquier productor de informativo se topa un día con el acontecimiento al que le gustaría dedicar 25 minutos de programa. Sucesos importantes, como el tsunami en Japón, por ejemplo. Y es fácil entender porqué. Las imágenes son espectaculares, los temas sobre los que se puede hablar y discutir muchísimos.</p>
<p>Nuestro estudio, sin embargo, demostró que tras unos 15 minutos la mayor parte del público siente que ya sabe bastante y deja de prestar atención. Su interés tiene un límite. De nuevo, estamos ante una disfunción entre aquellos que trabajan en los medios y están obsesionados con su labor y la audiencia, que vive en una realidad totalmente distinta.</p>
<p><strong>¿Quiere todo esto decir que, cegados por la innovación y el cambio, los periodistas han olvidado su labor fundamental?</strong></p>
<p>Los medios sociales desataron una ola de entusiasmo. A su lado, las cadenas y los periódicos convencionales parecían anticuados, lejos de la energía, la vibrante actividad y la fascinación que despertaban los recién incorporados. Pero, pasado un tiempo, se empieza a reconocer que algunos de los viejos principios éticos, de los procesos y de las premisas del periodismo tradicional siguen teniendo validez. La pregunta ahora es cómo combinar esos principios con la efervescencia de los medios sociales, de manera que se pueda extraer lo mejor de ambos modelos.</p>
<p><strong>Usted trabaja ahora como profesor en la Universidad de Cardiff, ¿qué consejo le daría a los futuros periodistas de cara a prepararse para el cambio digital?</strong></p>
<p>Para ser periodista has de sentir gran curiosidad por el mundo, y eso es algo que no ha cambiado. La tecnología varía todo el tiempo. La actual es la digital, la cobertura con el iPhone o a través de Twitter&#8230; Es bueno estar abierto a todas esas herramientas, pero no dejan de ser simples herramientas. Lo fundamental sigue siendo la exactitud y la calidad de la información y la profesionalidad con la que la procesas.</p>
<p><strong><em>Richard Sambrook</em></strong><em> es profesor de periodismo en la Universidad de Cardiff, en Reino Unido. Fue director de Global News en la BBC y cuenta con más de 30 años de experiencia en el ámbito de la información. Durante su reciente periodo como <a href="https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/fellowships/visiting/past-visiting-fellows/richard-sambrook.html" target="_blank">investigador invitado en el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo de la Universidad de Oxford</a>, Sambrook llevó a cabo dos trabajos, <a href="https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/fileadmin/documents/Publications/Working_Papers/Delivering_Trust_Impartiality_and_Objectivity_in_a_Digital_Age.pdf" target="_blank">“Delivering Trust: Impartiality and Objectivity in the Digital Age”</a> (“Repartiendo confianza: Imparcialidad y Objetividad en la era digital”) y <a href="https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/fileadmin/documents/Publications/Working_Papers/The_Public_appetite_for_foreign_news_on_TV.pdf" target="_blank">“Public Appetite for Foreign News on TV and Online”</a> (“El apetito del público por las noticias internacionales en televisión y prensa digital”)</em><em>.</em></p>
<p><em>El capacitador y director de proyectos de DW Akademie Steffen Leidel habló con Sambrook durante la celebración el <a href="http://www.journalismfestival.com/" target="_blank">Festival Internacional de Periodismo</a> en Perugia, Italia, donde el profesor participó en uno de los paneles. La entrevista original en inglés la encuentra <a href="http://onmedia.dw.com/english/?p=10265" target="_blank">aquí</a>.</em></p>
<p>Entrevista: <a href="https://twitter.com/online_simple" target="_blank">Steffen Leidel</a><br />
Traducción: <a href="https://twitter.com/lunabol" target="_blank">Luna Bolívar</a></p>
]]></content:encoded>
			</item>
		<item>
		<title>&#8220;Los medios públicos son imprescindibles&#8221;</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=3983</link>
		<pubDate>Wed, 02 May 2012 08:57:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[acceso a la información]]></category>
		<category><![CDATA[calidad periodística]]></category>
		<category><![CDATA[ética]]></category>
		<category><![CDATA[medios públicos]]></category>
		<category><![CDATA[modelos periodísticos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://onmedia.dw.com/spanish/?p=3983</guid>
		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Christoph2-300x200.jpg" rel="lightbox[3983]"><img class="alignleft size-full wp-image-3993" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Christoph2-300x200.jpg" width="300" height="200" /></a>El dinero para la producción de sus programas se lo otorga el Estado: son medios de comunicación públicos. En Europa, un modelo establecido y presente prácticamente en todos los países. Fuera del Viejo Continente, una fórmula poco común. Este desarrollo tiene motivos históricos, explica Christoph Schmidt, profesor de comunicación y director del máster de periodismo <a href="http://www.dw.com/dw/0,2692,12276,00.html" target="_blank">“International Media Studies”,</a> que organiza DW Akademie.</p>
<p>Pero los medios públicos no son en absoluto un vestigio del pasado: conservan su vigencia y siguen siendo necesarios, opina Schmidt. Estos canales realizan funciones que los privados no están en condiciones de asumir. Cuáles son y por qué nos lo revela el profesor en la siguiente entrevista.<span id="more-3983"></span></p>
<p><strong>DW Akademie: ¿Cómo describiría usted las peculiaridades de los medios públicos?</strong></p>
<p><strong>Christoph Schmidt</strong><strong>:</strong> El objetivo primordial de los medios públicos es poner a disposición de los ciudadanos una oferta informativa amplia en todos los ámbitos: político, económico, cultural, deportivo, de entretenimiento&#8230; Proporcionan una especie de abastecimiento básico de información que es, además, instructivo e independiente.</p>
<p><strong>Los medios públicos se han desarrollado especialmente en Europa, ¿por qué?</strong></p>
<p>Por motivos históricos. Para empezar, el primer sistema público del mundo fue británico, la BBC, fundada en 1921. Después, varios países europeos -y Alemania de manera significativa- pasaron por periodos en los que el Estado controló totalmente los medios de comunicación. Durante el nazismo, el gobierno le dictaba a la prensa sobre qué y cómo tenía que informar. Las consecuencias fueron, como sabemos, nefastas. Finalizada la II Guerra Mundial se quiso asegurar, introduciendo un sistema similar al de la BBC, que tal cosa no volviera a suceder.</p>
<p><strong>¿Por qué se ha aplicado este sistema a la radio y la televisión, y no a la prensa escrita?</strong></p>
<p>También eso tiene que ver con la historia. Cuando los sistemas de radiodifusión iniciaron su andadura tras la II Guerra Mundial, las frecuencias eran un bien escaso, de manera que sólo los grandes consorcios hubieran podido entrar en el negocio. Para garantizar la diversidad en el ámbito de la radio y la televisión, se decidió entregar esas frecuencias a organismos supeditados al control social y financiados con dinero público. La prensa escrita contaba con muchos editores independientes, por lo que una regulación de este tipo no se hacía necesaria.</p>
<p><strong>Se trataba, por lo tanto, de evitar la influencia excesiva de ciertas empresas. Pero, ¿cómo se evita la influencia excesiva de la política en los medios públicos?</strong></p>
<p>Principalmente, garantizándoles una base económica estable. Los medios públicos alemanes se financian con tasas mensuales que pagan los espectadores y oyentes. Por medio de estas cuotas, recaudan al año más de 7.600 millones de euros, lo que es bastante dinero. Eso les permite informar de manera independiente, porque los libera de la atadura que es la publicidad, y llevar a cabo un periodismo bien investigado.</p>
<p>Aparte, en los consejos de administración de estos canales y emisoras se sientan representantes de todos los grupos sociales: de las Iglesias, de los sindicatos, de la patronal, del mundo del deporte… Estas son las personas encargadas de supervisar la objetividad, la diversidad y la equidad de la programación, y quienes evitan que el medio esté sometido a la voluntad de un político concreto o de un gobierno determinado.</p>
<p><strong>Pero, aún así, el medio depende del Estado y de los políticos que lo administran…</strong></p>
<p>Los medios que se financian a través de tasas no mantienen ninguna relación con el Estado. Las tasas son fijas, no dependen del gobierno de turno.</p>
<p>La única excepción a este modelo la representa en Alemania la cadena para el exterior, es decir, Deutsche Welle, que está financiada en su totalidad por el Ejecutivo. El canal, sin embargo, cuenta con una ley propia -la Ley Deutsche Welle- que lo protege de la influencia política. Y también dispone de un consejo de radiodifusión en el que están representados los diferentes grupos sociales.</p>
<p><strong>¿Qué importancia tienen los medios públicos para el ejercicio de una democracia?</strong></p>
<p>Yo creo que son imprescindibles. Los medios públicos son los únicos que ofrecen una programación amplia, diversa y objetiva. Y especialmente ahora que nos llegan tantos datos desde tantas fuentes distintas, representan una valiosa garantía de información fiable. Cuestan, pero son un bien muy preciado.</p>
<p><strong>¿Y los medios privados no pueden realizar todo eso?</strong></p>
<p>El problema es que medios privados convencionales requieren de una importante cantidad de anunciantes para financiarse. Eso hace que tengan que colocar en el centro de su programación los espacios muy demandados, como las películas o las series. Espacios que les garanticen ciertos niveles de audiencia, ya que las empresas sólo están dispuestas a contratar publicidad si llega a muchos. El objetivo de los medios privados no es, por lo tanto, la oferta en sí, la función informativa, sino la cuota de pantalla, independientemente de la calidad o la objetividad con la que ésta se logre.</p>
<p>Existe otro ámbito dentro de los medios privados, que en Alemania no está muy desarrollado y que es el de la llamada ‘pay-tv’. Aquí, cada espectador desembolsas unas tasas mensuales -bastante altas- por recibir determinados canales o paquetes de canales.</p>
<p><strong>Para los periodistas que desean investigar, ¿son los medios públicos un pequeño bastión de libertad?</strong></p>
<p>Yo creo que sí. La presión en los medios comerciales es mayor. En ellos no existe el tiempo, y a muchas veces tampoco el interés, para producir piezas investigativas. Y el tiempo es fundamental. Claro que el tiempo de un periodista cuesta dinero, pero sin investigaciones a largo plazo muchas cosas no saldrían a la luz. En mi opinión, es muy importante para una sociedad que haya ámbitos en los que se pueda llevar a cabo no sólo un periodismo rápido, sino también un periodismo fundamentado. Y eso es lo que permiten los medios públicos.</p>
<p>Entrevista: <a href="https://twitter.com/lunabol" target="_blank">Luna Bolívar</a></p>
]]></content:encoded>
			</item>
		<item>
		<title>&#8220;En la prensa boliviana hace falta más pluralismo&#8221;</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=3565</link>
		<comments>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=3565#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 07 Feb 2012 10:21:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[acceso a la información]]></category>
		<category><![CDATA[América Latina]]></category>
		<category><![CDATA[Bolivia]]></category>
		<category><![CDATA[calidad periodística]]></category>
		<category><![CDATA[informe]]></category>
		<category><![CDATA[libro]]></category>
		<category><![CDATA[violencia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://onmedia.dw.com/spanish/?p=3565</guid>
		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/15.jpg" rel="lightbox[3565]"><img class="alignleft size-full wp-image-3583" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/15.jpg" width="300" height="200" /></a>Durante tres años, de 2009 a 2011, el <a title="blog onadem" href="http://onadembolivia.blogspot.com/" target="_blank">boliviano Observatorio Nacional de Medios (ONADEM)</a> ha llevado a cabo un profundo trabajo de campo. Estudios, análisis y un seguimiento con lupa del desarrollo de los medios de comunicación en el país andino son el resultado, publicado ahora bajo el título <a href="http://www.la-razon.com/suplementos/animal_politico/Medios-vista-problematizar-periodismo_0_1524447627.html" target="_blank"><em>Medios a la vista 2</em></a>. El libro deja constancia de un periodismo beligerante que traspasa al formato noticioso la batalla política y social, algo que no es bueno para la esencia de esta profesión, opina Erick Torrico, coordinador del ONADEM, con quien hablamos.<span id="more-3565"></span></p>
<p><strong>DW Akademie: Su libro tiene algo de cuadernillo de escuela, sólo que en una versión bastante más gruesa que supera las 260 páginas. ¿Qué cosas deberían anotarse en el cuadernillo de los medios bolivianos?</strong></p>
<p><strong>Erick Torrico:</strong> Convendría escribir un conjunto de recomendaciones para mejorar el desempeño del periodismo. En Bolivia, los medios están sumidos en una confrontación que se guía por la lógica política y afecta a los contenidos, hace que haya sesgo y obliga a las audiencias a dirigirse a distintos medios para poder obtener una versión más integra y exacta de los hechos. Se necesitan, por lo tanto, modificaciones de comportamiento y también de pensamiento.</p>
<div id="attachment_3613" aria-labelledby="figcaption_attachment_3613" class="wp-caption alignright" style="width: 200px"><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/2-5.jpg" rel="lightbox[3565]"><img class="size-full wp-image-3613" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/2-5.jpg" width="200" height="266" /></a><p class="wp-caption-text">Erick Torrico</p></div>
<p><strong>¿Como por ejemplo?</strong></p>
<p>Más pluralismo. Ésta es una cuestión fundamental porque en Bolivia aún se mantiene la línea de la discriminación del otro: del otro en política, del otro que no comparte la visión, el proyecto social que se pueda tener&#8230; Y el resultado es que los medios no abren puertas al diálogo social ni facilitan una mirada abarcadora de los procesos que están ocurriendo en el país.</p>
<p><strong>Procesos como el de las autonomías, que implica una reestructuración administrativa y social muy importante. ¿Se encuentran en los medios bolivianos explicaciones acerca del contenido de los estatutos autonómicos, aclaraciones sobre los aspectos técnicos, etc.?</strong></p>
<p>Lamentablemente no. Los medios se concentran en la discusión política más externa: a las declaraciones de personeros del Gobierno nacional se les contraponen las declaraciones de personeros de los gobiernos departamentales, bajo el control de la oposición. Y todo el detalle de lo que puede ser la puesta en práctica de los diferentes niveles de autonomía o los problemas que ello supone se pierde. A través de los mensajes noticiosos, la ciudadanía sólo está al tanto de la pugna político-ideológica.</p>
<p><strong>¿Influye esa politización en la violencia contra medios y periodistas?</strong></p>
<p>Sí, el número de agresiones -de diferentes tipos, desde verbales a pedreas, golpizas e inclusive disparo de armas de fuego- se ha incrementado considerablemente. El año pasado registramos un promedio de 13 actos de agresión por mes. Estas situaciones se dan sobre todo en momentos de protesta social, de movilizaciones, en los que unos y otros pierden el control: los periodistas han recibido agresiones tanto de la policía –que es un actor destacado en esto de agredir a la prensa-  como de sectores afines al Gobierno o afines a la oposición.</p>
<p><strong>En el libro llegan ustedes a la conclusión de que, sobre todo desde 2005, el campo mediático boliviano está siendo reorganizado en función de las necesidades de un proyecto político de poder, ¿cómo se manifiesta eso?</strong></p>
<p>En Bolivia se está dando un proceso general de reorganización de las relaciones entre el Estado, la sociedad y la economía. Un nuevo grupo social se ha hecho cargo del poder político central y está desplegando una estrategia para establecerse en los diferentes ámbitos de actividad. Uno de esos ámbitos es la comunicación.</p>
<p>Dentro de esta estrategia, la vía que el Gobierno actual ha elegido es la de la confrontación con los medios privados, que representan alrededor del 85 por ciento del total y son por ello un actor evidentemente relevante. El Gobierno ha potenciado los medios con los que ya contaba, ha creado un diario y también se sabe que ha logrado compras indirectas de algunos medios privados importantes como es el caso de la <a href="http://www.atb.com.bo/home/" target="_blank">red de televisión ATB</a> y del diario <a href="http://www.la-razon.com/" target="_blank"><em>La Razón</em>.</a></p>
<p>Esto viene, además, complementado con otro rediseño de tipo legal: desde 2010 existen normativas que restringen el trabajo de los medios y los mantienen dentro de ciertos límites manejables. El caso más preocupante es el del régimen especial de propaganda para las elecciones judiciales, que ya se aplicó y llevó en la práctica a una forma de censura previa.</p>
<p><strong>Al menos han encontrado en sus estudios ejemplos positivos de calidad periodística en los medios gubernamentales bolivianos…</strong></p>
<p>Sí. La mayor calidad la hemos encontrado en la <a href="http://www2.abi.bo/" target="_blank">Agencia Boliviana de Información</a>, que trabaja en Internet, y también la <a href="http://www.patrianueva.bo/" target="_blank">Red Patria Nueva</a> y el diario <a href="http://www.cambio.bo/" target="_blank"><em>Cambio</em> </a>tienen buena calidad de redacción. Pero continúa existiendo el problema del sesgo informativo. Sobre todo en los medios audiovisuales el enfoque es muy político, muy cercano a la propaganda. Y ése es el mayor problema: que en muchos casos no sólo se está confundiendo, sino sustituyendo la información por la propaganda.</p>
<p><strong>Ustedes también han analizado la oferta informativa en aymara y quechua, ¿refleja esa oferta la importancia de los grupos que hablan estos idiomas?</strong></p>
<p>No. La población en el país que habla aymara o quechua es numéricamente muy importante pero apenas hay una publicación –que es además institucional y mensual, no diaria- que usa el quechua, y eso sólo en algunas de sus notas. Los idiomas nativos sí están más presentes en la radio, y en la televisión sólo aparecen en horarios marginales, de madrugada: a partir de las siete y media de la mañana el quechua y el aymara ya no tienen cabida en las parrillas.</p>
<p>También en los contenidos predominan los temas urbanos, y por lo tanto expresados en castellano, así como suele ser el castellano el idioma de las fuentes.</p>
<p><strong>¿Pueden los ciudadanos bolivianos ejercer el derecho a la información y la comunicación que les reconoce su Constitución?</strong></p>
<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Torrico-dcho-com.mp3">Erick Torrico: limitaciones del derecho a la información y la comunicación en Bolivia</a></p>
<p><strong>Volviendo al cuadernillo, ¿qué nota le pondría a los medios gubernamentales y qué nota a los demás?</strong></p>
<p>En una escala de uno a siete, en la que siete es excelente, yo creo que podrían estar ambos en un nivel medio de cuatro. Porque lamentablemente hay varias deficiencias presentes en la comunicación tanto de los medios del Gobierno como de los privados, debido a su inmersión en la polarización política que no les permite zafarse de ciertos esquemas y dejan por lo tanto de cumplir la labor de servicio de interés público que debieran desempeñar.<em></em></p>
<p>Aquí encuentras la primera edición de <em>Medios a la vista</em> <a href="http://issuu.com/unirbolivia/docs/onadem_1" target="_blank">en su I</a> y <a href="http://issuu.com/unirbolivia/docs/onadem_2" target="_blank">II parte</a>.</p>
<p><strong></strong>Entrevista: Peter Deselaers<em><br />
</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://onmedia.dw.com/spanish/?feed=rss2&#038;p=3565</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
<enclosure url="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Torrico-dcho-com.mp3" length="1264134" type="audio/mpeg" />
		</item>
	</channel>
</rss>
