<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>reportaje &#8211; Spanish</title>
	<atom:link href="https://onmedia.dw.com/spanish/?feed=rss2&#038;tag=reportaje" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://onmedia.dw.com/spanish</link>
	<description>Just another Deutsche Welle Blogs site</description>
	<lastBuildDate>Mon, 03 Dec 2018 13:54:01 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	
	<item>
		<title>Producción de videos para la web, tercera parte</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=7071</link>
		<pubDate>Wed, 08 Oct 2014 17:11:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Caja de Herramientas]]></category>
		<category><![CDATA[Periodismo digital]]></category>
		<category><![CDATA[Video]]></category>
		<category><![CDATA[consejos]]></category>
		<category><![CDATA[narración multimedia]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo digital]]></category>
		<category><![CDATA[recursos periodísticos]]></category>
		<category><![CDATA[reportaje]]></category>
		<category><![CDATA[video]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://onmedia.dw.com/spanish/?p=7071</guid>
		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/vfw31.jpg" rel="lightbox[7071]"><img class="alignleft size-full wp-image-7075" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/vfw31.jpg" width="300" height="200" /></a>Los videos nos ofrecen muchas posibilidades de ser creativos narrando en Internet, incluso en el ámbito noticioso. Si te has adentrado hace poco en este terreno, ya te has decidido por una cámara y sabes qué formatos te pueden ser útiles, estás listo para dar el siguiente paso.</p>
<p>En las entradas anteriores de esta serie dedicada a la producción audiovisual para la Red repasamos ya el <a href="http://onmedia.dw.com/spanish/?p=6677">equipamiento básico</a> y el <a href="http://onmedia.dw.com/spanish/">rodaje de videoclips y entrevistas</a>. Ahora nos vamos a adentrar en la grabación de reportes cortos y secuencias sencillas.<span id="more-7071"></span></p>
<p><strong>Reporte básico</strong></p>
<p>En su variedad más elemental, el reporte en video muestra a un periodista hablando directamente a la cámara en una posición fija. Los colegas de televisión suelen hablar en este caso de “falso directo” o “stand up” o “salida” con la que agilizar un informe.</p>
<p>Si trabajas en solitario, necesitarás un trípode y una buena posición (por ejemplo, una terraza desde la que se vea la calle en caso de que estés cubriendo una manifestación). Como ya mencionamos en nuestra segunda entrada, evita grabarte a ti mismo o a tus interlocutores frente a fondos blancos o brillantes que hacen que los videos tengan <a href="https://twitter.com/Cameragimp/status/343279193703997440/photo/1" target="_blank">este aspecto</a>. Simplemente, no queda bien. Busca mejor otro lugar o utiliza (si tienes) una fuente de luz adicional para corregir el contraste de la cara.</p>
<p>Con un poco de experiencia, y siendo consciente de las limitaciones de las cámaras pequeñas o los celulares, podrás llegar a crear reportes básicos bastante aceptables en poco tiempo.</p>
<p>Una alternativa cuando se informa sobre un suceso noticioso -porque girar la cámara y sostenerla con las propias manos no es lo más apropiado si se quiere obtener un mínimo de calidad- es captar tomas de lo que está pasando y subirlas a Internet para completar artículos, o usar una aplicación de ‘video stream’ para celulares como <a href="http://bambuser.com/" target="_blank">Bambuser</a>. <a href="http://on.wsj.com/14ms6Ez" target="_blank">Los periodistas del <em>Wall Street Journal</em> ofrecen un sinfín de ejemplos</a> de distintos tipos de coberturas realizadas con el iPhone.</p>
<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/vfw32.jpg" rel="lightbox[7071]"><img class="alignleft size-full wp-image-7073" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/vfw32.jpg" width="588" height="351" srcset="https://onmedia.dw.com/spanish/files/vfw32.jpg 588w, https://onmedia.dw.com/spanish/files/vfw32-300x179.jpg 300w" sizes="(max-width: 588px) 100vw, 588px" /></a></p>
<p>Evidentemente, no hay porqué quedarse en el nivel básico. Si quieres llevar a cabo algo más elaborado que se aproxime a una pieza de televisión, necesitarás un software de edición de videos (o una aplicación de edición para el celular) a fin de mezclar secuencias o intercalar entrevistas.</p>
<p>Otra opción es el reporte pregrabado sobre el terreno en estilo pregunta-respuesta. Para ello, el periodista se coloca en un punto relevante y responde ante la cámara a las preguntas que, o bien le ha la redacción por mail, o se le hacen a través de un segundo celular al que tiene conectado unos auriculares. El material se manda después comprimido. En plató, el conductor del informativo graba a su vez las preguntas correspondientes. Preguntas y respuestas se unen, de manera que se simula una entrevista directa del presentador al corresponsal. Ésta puede emitirse en el noticiero o utilizarse para la web.</p>
<p>No son pocos los canales que recurren a esta técnica. Al hacerlo, cabe no olvidar que la ética nos obliga a ser sinceros con el espectador, e iniciar la conversación con un: “antes del programa hablamos con …”</p>
<p><span style="text-decoration: underline">Consejos</span></p>
<p>&#8211; La localización es muy importante. Busca un buen sitio desde el que grabar, a ser posible teniendo en cuenta el contenido de tu reporte</p>
<p>&#8211; Marcar tu ubicación en el suelo resulta muy útil a la hora de componer el reporte y enfocar si vas a moverte</p>
<p>&#8211; Usa un micrófono externo en caso de que haya mucho ruido ambiental</p>
<p>&#8211; Graba unos segundos y escúchalos antes de empezar para comprobar la calidad del sonido</p>
<p>&#8211; Planifica las posiciones que deseas rodar y ten siempre claro el punto final</p>
<p><strong>Secuencias</strong></p>
<p>Viendo la televisión, te darás cuenta de que las noticias se componen de secuencias y éstas de una <strong>gran variedad</strong> de planos. Si aspiras a producir reportajes, tendrás que empezar por practicar la toma de secuencias, es decir, cómo contar en imágenes.</p>
<p>Primer plano, largo, corto, americano o tres cuartos, sesgado… son algunos nombres que quizás te suenen. A continuación, te ponemos un ejemplo muy simple de varios planos que conforman una secuencia. No es una noticia real, somos sólo nosotros usando un iPad. Intenta hacer algo similar en casa. Puedes grabar cualquier cosa: el proceso de preparar un té u ordenar la bandeja de entrada de tu correo electrónico. Acorde con el espíritu de esta serie de entradas, nosotros nos hemos centrado en el uso de pequeñas videocámaras y grabado y editado este video con un iPhone.</p>
<p><iframe title="YouTube video player" class="youtube-player" type="text/html" width="588" height="385" src="//www.youtube.com/embed/cz-5tsWBhH0#t=26" frameborder="0" allowFullScreen="true"> </iframe></p>
<p>Repetimos: lo fundamental aquí es la <strong>variedad</strong> de planos. Cuantos más tengas y más diferentes sean, más posibilidades se te abrirán y más fácil te resultará la edición.</p>
<p>Tal vez hayas oído hablar de la regla de los cinco planos, que consiste -en pocas palabras- en tratar de grabar por cada acción, evento o circunstancia cinco planos diferentes que te ayuden en la reconstrucción fílmica. No es un mal principio. Pero, si tienes tiempo, intenta que sean cinco y un par más.</p>
<p>Y recuerda captar los planos desde ángulos interesantes: si sorprendes al público, mantendrás su interés. Este video de Philip Bloom nos encanta y es muy inspirador.</p>
<p><iframe src="//player.vimeo.com/video/4654344" width="588" height="349" webkitallowfullscreen mozallowfullscreen allowfullscreen></iframe></p>
<p><span style="text-decoration: underline">Consejos</span></p>
<p>&#8211; Planifica, te ahorrará tiempo</p>
<p>&#8211; Haz una lista de los planos que creas que vas a necesitar para montar tu reportaje</p>
<p>&#8211; Graba cada plano como mínimo durante 10 segundos</p>
<p>&#8211; Capta planos variados, al menos cinco diferentes por cada escena/ acción</p>
<p>&#8211; Busca ángulos interesantes y mueve para ello antes los pies que el objetivo</p>
<p>&#8211; Recuerda estar relajado y tranquilo si sostienes la cámara con la mano</p>
<p>&#8211; Mantente a cierta distancia de los objetos/ escenas/ personas a la hora de filmar</p>
<p>&#8211; Evita hacer ruidos que tu cámara o celular pueda registrar</p>
<p><strong>Y ahora… ¿qué?</strong></p>
<p>Practica, ¡y diviértete! Dominar el equipo, la edición y la narración de historias audiovisuales lleva su tiempo. Pero una vez te hayas familiarizado con las opciones fundamentales podrás dar rienda suelta a tu imaginación. Los videos para la web no tienen que ser producciones de televisión. Estudia el videoperiodismo que practican medios como el <em>Guardian</em> o el <em>New York Times</em>. Incorpora y adapta otros géneros. Experimenta con herramientas innovadoras como <a href="https://popcorn.webmaker.org/" target="_blank">Popcorn Maker</a>, de Mozilla.</p>
<p>Para estar al tanto de las novedades en el mundo de las videocámaras, la técnica y los debates en torno a la producción de videos para la web, te recomendamos seguir el hashtag <a href="https://twitter.com/search?q=%23onlinevideo&amp;amp;src=typd" target="_blank">#onlinevideo</a> en Twitter.</p>
<p><strong>Enlaces</strong></p>
<p>&#8211; <a href="http://vimeo.com/videoschool" target="_blank">Escuela de video Vimeo</a></p>
<p>&#8211; <a href="http://onmedia.dw.com/spanish/?tag=videoperiodismo">Sobre el videoperiodismo en nuestro blog</a></p>
<p>&#8211; Algunas <a href="http://www.youtube.com/watch?v=2tQSmQJtvXI" target="_blank">recomendaciones</a> para producir videos sencillos (en inglés)</p>
<p>&#8211; Y más <a href="http://www.youtube.com/watch?v=ZJzMb9ttq-g" target="_blank">consejos</a> (también en inglés)</p>
<p><a href="https://twitter.com/fieldreports" target="_blank">Guy Degen</a><br />
Traducción: <a href="https://twitter.com/lunabol" target="_blank">Luna Bolívar</a></p>
]]></content:encoded>
			</item>
		<item>
		<title>Periodismo y aviones no tripulados: ¿una simbiosis con futuro?</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=6059</link>
		<pubDate>Mon, 15 Apr 2013 14:26:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Caja de Herramientas]]></category>
		<category><![CDATA[Innovación]]></category>
		<category><![CDATA[Reportando]]></category>
		<category><![CDATA[aviones no tripulados]]></category>
		<category><![CDATA[cobertura informativa]]></category>
		<category><![CDATA[equipamiento]]></category>
		<category><![CDATA[innovación]]></category>
		<category><![CDATA[reportaje]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://onmedia.dw.com/spanish/?p=6059</guid>
		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/D1.jpg" rel="lightbox[6059]"><img class="alignleft size-full wp-image-6063" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/D1.jpg" width="588" height="384" srcset="https://onmedia.dw.com/spanish/files/D1.jpg 588w, https://onmedia.dw.com/spanish/files/D1-300x195.jpg 300w" sizes="(max-width: 588px) 100vw, 588px" /></a>En cuestión de una década, los aviones no tripulados han pasado de ser aparatos militares a encontrarse en tiendas de electrónica por unos 300 euros. La perspectiva de que puedan servir para la cobertura informativa de, por ejemplo, manifestaciones o catástrofes, ha despertado gran interés. Marcus Bösch nos habla de las posibilidades y los peligros de un “periodismo no tripulado”:<span id="more-6059"></span></p>
<p>En junio de 2012, el redactor jefe del magacín tecnológico estadounidense “Wired”, Chris Anderson, dio por inaugurada la era informativa de los aviones no tripulados. <a href="http://www.wired.com/dangerroom/2012/06/ff_drones/" target="_blank">“We’re entering the Drone Age”</a>, escribió. Estos aparatos vivían desde el 11 de septiembre de 2001 un boom no sólo en círculos militares, sino también entre las fuerzas de seguridad, los equipos de bomberos, los grupos de investigación científica, las empresas, los despachos de arquitectos y los particulares.</p>
<p>La policía alemana emplea aviones no tripulados en el control de las fronteras y la red ferroviaria. El consorcio Thyssen los usa para vigilar gaseoductos. La NASA estudia huracanes con aviones tipo Global Hawk. La organización ecologista Sea Sheperd persigue con ellos a cazadores de ballenas. A la televisión le permiten mostrar desde las alturas las salidas en las carreras de esquí. Una empresa privada austriaca vende fotos aéreas de Viena tomadas gracias a esta tecnología. Científicos de la Universidad Humboldt de Berlín analizan su utilidad de cara a dosificar de manera precisa los nutrientes de las tierras de cultivo. Bienvenidos a la era de los aviones tripulados.</p>
<p>Adentrarse en este mundo es muy sencillo. Tiendas especializadas ofrecen por poco más de 300 euros aviones no profesionales como los A.R.Drone. Estos se diferencian en un pequeño pero decisivo detalle del modelo helicóptero, disponible desde hace años: se dejan manejar con el Smartphone. Y no sólo eso. Llevan incorporada una cámara que filma en HD. Los videos -lamentablemente aún sin sonido- pueden almacenarse en un pen drive o enviarse directamente al celular, donde es posible retocarlos con ayuda de aplicaciones y publicarlos al instante. Su tiempo de vuelo alcanza los 10, 12 minutos.</p>
<p><strong>¿Aviones no tripulados en el periodismo?</strong></p>
<p>Uno de los dueños de un A.R.Drone 2 es Matt Waite. En noviembre de 2011, este profesor de periodismo puso en marcha en el College of Journalism and Mass Communications de la Universidad de Nebraska-Lincoln el llamado <a href="http://www.dronejournalismlab.org/" target="_blank">Drone Journalism Lab</a>. La idea del “periodismo no tripulado” generó a partir de ese momento mucha expectación a nivel internacional. La tesis de Waite de que los aviones no tripulados pasarán a ser una herramienta estándar en la labor informativa fue recibida con beneplácito.</p>
<p>Waite y sus colegas tratan de descubrir qué usos les puede dar el periodismo a las aeronaves sin piloto. Les apoya la Fundación Knight, que en verano de 2012 donó al proyecto de 50.000 dólares. La intención es ir más allá de la posibilidad de captar –más rápida y económicamente que con un helicóptero- fotos y videos bonitos desde perspectivas inusuales. La recopilación y transmisión de datos centran los trabajos. Se podría, por ejemplo, dotar a uno de estos aparatos con sensores y hacer que sobrevolara una zona altamente radioactiva para confeccionar en poco tiempo un mapa de riesgos. “Gracias a los aviones no tripulados disponemos de más información y nuevos puntos de vista sobre los acontecimientos… Dentro de diez años, estarán por todas partes”, sentenció Waite en una entrevista.</p>
<p><strong>Obstáculos jurídicos y dudas morales</strong></p>
<p>Frente a lo positivo de las características técnicas se abre, sin embargo, todo un abanico de preguntas legales y éticas aún por responder.</p>
<p>Y es que la situación es complicada para esta incipiente rama del periodismo. La FAA, la autoridad aérea de Estados Unidos, cuestiona entre otros el uso de aviones no tripulados por el magacín para iPad “The Daily”, que envió en junio de 2011 un MicroDrone MD40-100 a inspeccionar un terreno devastado por una tormenta en el Estado de Alabama e incluyó las grabaciones en su reporte sobre los hechos. Puesto que se trata de una revista comercial, tal cosa no está permitida, sostiene la FAA. Desde mayo de 2011, la Comisión Cinematográfica de California no concede licencias para filmar con aviones no tripulados. Demasiado peliagudo les resulta el asunto. Hoy por hoy, la normativa para los aficionados es más laxa pero a los que buscan extraer beneficios no les queda otro remedio que ser pacientes.</p>
<p>El Congreso estadounidense ha empezado ya a allanar el camino. Con 63.400 millones de dólares se pretende poner a punto a la FAA para la era de los aviones no tripulados. A partir del 30 de septiembre de 2015, el espacio aéreo de EE UU quedará abierto a estos aparatos, indiferentemente de que vuelen con fines militares, comerciales o privados. Y todo apunta a que le seguirán más países.</p>
<p>No obstante, un nuevo marco legislativo difícilmente bastará para solucionar por sí solo el debate moral, todavía muy controvertido. Matthew Shroyer, junto con Waite uno de los personajes conocidos en la escena del periodismo no tripulado, ha redactado un <a href="http://www.dronejournalism.org/wiki/code-of-ethics" target="_blank">código ético</a> y lo ha colgado en la Red para someterlo a discusión.</p>
<p>Más atrevido fue <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Tim_Pool" target="_blank">Tim Pool</a>. Nacido en Chicago en 1986, este periodista ha recaudado cierta fama en el mundo anglosajón al retransmitir en directo una de las concentraciones del movimiento Occupy Wallstreet sólo con su Smartphone y una batería adicional. De las 21 horas de ‘live stream’ se hicieron eco la NBC, Reuters y Al Jazeera. Los espectadores pudieron seguir la protesta como si estuvieran participando en ella y comentar paralelamente en un chat lo que estaba sucediendo. Pero Pool no se conformó con eso: para su siguiente cobertura recurrió a un A.R.Drone convencional. Hackeando el software, su “OccuCopter” emitió videos a tiempo real desde el aire. Una acción vistosa que se logró utilizando un teléfono y un avión no tripulado por un valor total de aproximadamente 1000 euros.</p>
<p>Observando iniciativas como las de Pool, la visión de Chris Andersons acerca de la era del periodismo con aviones no tripulados se torna paulatinamente tangible. Según estimaciones de la revista “Wired”, en Estados Unidos se aficionan a los aviones no tripulados unas 1000 personas cada mes.</p>
<p><em><strong>Marcus Bösch</strong> es periodista freelance y docente de DW Akademie. Junto con Lorenz Matzat gestiona el portal <a href="http://www.drohnenjournalismus.de/" target="_blank">Drohnenjournalismus.de</a>.</em></p>
<p>Traducción: <a href="https://twitter.com/lunabol" target="_blank">Luna Bolívar</a></p>
]]></content:encoded>
			</item>
		<item>
		<title>Documental web… ¿qué es eso?</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=5253</link>
		<pubDate>Fri, 21 Dec 2012 10:16:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Caja de Herramientas]]></category>
		<category><![CDATA[Innovación]]></category>
		<category><![CDATA[Multimedia]]></category>
		<category><![CDATA[innovación]]></category>
		<category><![CDATA[interactividad]]></category>
		<category><![CDATA[narración multimedia]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo digital]]></category>
		<category><![CDATA[recursos periodísticos]]></category>
		<category><![CDATA[reportaje]]></category>
		<category><![CDATA[webdoc]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://onmedia.dw.com/spanish/?p=5253</guid>
		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/webdoku1.png" rel="lightbox[5253]"><img class="alignleft size-full wp-image-5259" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/webdoku1.png" width="588" height="284" srcset="https://onmedia.dw.com/spanish/files/webdoku1.png 588w, https://onmedia.dw.com/spanish/files/webdoku1-300x144.png 300w" sizes="(max-width: 588px) 100vw, 588px" /></a>Toda una generación de jóvenes autores ve en las historias interactivas las puertas abiertas hacia una nueva forma de contar, además de la panacea a la hora de conquistar al público del mañana, criado en Internet y crecido en un mundo multimedia. Es cierto que cada vez son más los que se interesan por los documentales web. Pero, ¿qué se entiende exactamente bajo este término?<span id="more-5253"></span></p>
<p><strong>¿Qué es un documental web?</strong></p>
<p>Documental web, webdoc, película interactiva, iDoc, documental multimedia: la simple variedad de nombres es una clara muestra de la falta de unidad de criterio acerca del género. Sintetizando, puede decirse que se trata de historias contadas siguiendo un estilo documental pero que se publican en Internet. Éstas no se plantean, producen ni divulgan siempre de igual forma, pero comparten ciertas características:</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline">Nuevo papel del espectador</span></strong></p>
<p>Quien mira un documental web ya no es un mero espectador. La trama le ofrece la posibilidad de elegir, de manera que incide directamente sobre ella. Su nuevo papel se sitúa entre la audiencia y el autor, entre la pasividad y la actividad, y el webdoc sólo funciona si el usuario está dispuesto a asumir ese rol.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline">Narración multimedia</span></strong></p>
<p>En un documental web cabe todo: videos, audioslideshows, galerías de fotos, textos, sonidos, infografías, mapas, visualización de datos, ilustraciones o entrevistas tradicionales… Sus posibilidades narrativas carecen de límites. Estas películas son multimedia en el sentido más puro.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline">Trabajo en equipo</span></strong></p>
<p>La variedad de opciones narrativas obliga al mismo tiempo a implicar a múltiples especialistas. Los webdocs nacen del trabajo en equipo. Junto al autor, participan desde el principio en la creación del film un diseñador clásico, un diseñador web, un grafista, un fotógrafo, un programador&#8230; Como diría el productor Peter Wintonick: “un documental web es una sinfonía o al menos un concierto de música de cámara con compositor y director, artistas y público, todos contribuyendo a la melodía”.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline">Opciones participativas</span></strong></p>
<p>Los documentales web parten de que el espectador se implique y ofrecen como mínimo la posibilidad de debatir, colgar fotos propias, concursar, elegir, etc. En el mejor de los casos, un documental web sigue constituyendo años después de su publicación una comunidad o una plataforma activa dedicada a un tema determinado.</p>
<p><strong>¿Quién hace documentales web?</strong></p>
<p>Los autores de documentales web son viejos zorros del género en su vertiente tradicional (para la pequeña o gran pantalla) o fotógrafos que exploran nuevas formas de contar, además de gran cantidad de jóvenes autores que han crecido con Internet. Sobre todo las escuelas de periodismo galas apuestan fuerte por las historias interactivas. En Francia, las clases de webdoc experimentan un verdadero <em>boom</em>.</p>
<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/webdoku2.png" rel="lightbox[5253]"><img class="alignleft size-full wp-image-5261" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/webdoku2.png" width="587" height="319" srcset="https://onmedia.dw.com/spanish/files/webdoku2.png 587w, https://onmedia.dw.com/spanish/files/webdoku2-300x163.png 300w" sizes="(max-width: 587px) 100vw, 587px" /></a></p>
<p><strong>¿Cómo se producen documentales web?</strong></p>
<p>La principal diferencia con los documentales clásicos es que para los web se necesita programar, una tarea difícil y cara. En la producción de <a title="jour de vote" href="http://assemblee-nationale.curiosphere.tv/jourdevote.html#/bienvenue" target="_blank"><em>Jour de Vote</em></a> se invirtieron 12 días de rodaje y 20 de programación. Ésta corre por lo general a cargo de un especialista externo, que sólo puede hacer su trabajo si recibe un concepto absolutamente detallado. Menos complicado (aunque también menos profesional) resulta hacerlo uno mismo: <a title="klynt" href="http://klynt.net/" target="_blank">klynt</a>, <a title="3webdoc" href="http://www.3wdoc.com/" target="_blank">3webdoc</a> y <a title="djehouti" href="http://djehouti.com/" target="_blank">djehouti</a> son algunos programas disponibles en el mercado que permiten a los no informáticos iniciarse en el mundo de los documentales web.</p>
<p><strong>¿Cómo se ha desarrollado este género?</strong></p>
<p>El <a title="cinema du reel" href="http://www.cinemadureel.org/fr" target="_blank">Festival de Cine Real</a> 2002 del parisino Centro Pompidou se considera el lugar en el que se escuchó hablar por primera vez del webdoc. Tres años más tarde, en 2005, Upian -la productora en torno a Alexandre Brachet- estrenó <a title="la cite des mortes" href="http://www.lacitedesmortes.net/" target="_blank"><em>La cite des mortes, Ciudad Juárez</em></a>, el primer documental que desde una perspectiva actual cumple con todas las características del género web. <em><a title="thanatorama" href="http://www.thanatorama.com/" target="_blank">Thanatorama</a></em>, de 2007, sigue estando considerada una piedra angular en este tipo de películas. El film es un oscuro viaje de la morgue al crematorio y desde allí al cementerio, que el espectador debe emprender activamente. “Usted está muerto, ¿quiere saber lo que va a suceder con su cuerpo?”, es la pregunta inicial. Quien cliquea que “no”, regresa a la portada de Google.</p>
<p>En 2008, la cadena germano-gala Arte presentó <a title="gaza-sderot" href="http://gaza-sderot.arte.tv/?lang=en" target="_blank"><em>Gaza-Sderot</em></a>, un documental web acerca de la vida entre de la Franja de Gaza e Israel, en el que la frontera que separa ambos territorios compone el elemento de continuidad en todos los niveles del menú y las posibilidades de elección. Ese mismo año, la productora francesa Honkytonk sacó al mercado <a title="voyage au bout du charbon" href="http://www.lemonde.fr/asie-pacifique/visuel/2008/11/17/voyage-au-bout-du-charbon_1118477_3216.html" target="_blank"><em>Voyage au bout du charbon</em></a>, la primera historia interactiva que utilizó el aspecto y la lógica de los juegos de computadora. El usuario recorre el planeta y puede elegir a dónde le lleva la expedición. Muchos otros se servirán de aquí en adelante de este estilo, también Deutsche Welle lo hace.</p>
<p>2010 está considerado el año en el que el las historias interactivas lograron su eclosión definitiva. <em><a title="prisonvalley" href="http://prisonvalley.arte.tv/?lang=en" target="_blank">Prision Valley</a></em>, también de Arte, fue el primer webdoc en conquistar al gran público. Sólo en los ocho meses posteriores a su salida al ciberespacio, el portal recibió hasta 600.000 visitas. “Prision Valley” tiene en su haber todos los premios importantes de este campo y es aún hoy una referencia. En 2011, NFB produjo <em><a title="welcome to pine point" href="http://pinepoint.nfb.ca/#/pinepoint" target="_blank">Welcome to Pine Point</a></em>, un documental a medio camino entre el libro, el álbum de fotos y el film, y <a title="bear 71" href="http://bear71.nfb.ca/#/bear71" target="_blank"><em>Bear 71</em></a>, que catapulta al espectador a un mundo virtual sin darle ningún tipo de indicación.</p>
<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/webdoku3.png" rel="lightbox[5253]"><img class="alignleft size-full wp-image-5263" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/webdoku3.png" width="588" height="307" srcset="https://onmedia.dw.com/spanish/files/webdoku3.png 588w, https://onmedia.dw.com/spanish/files/webdoku3-300x156.png 300w" sizes="(max-width: 588px) 100vw, 588px" /></a></p>
<p><strong>¿Cuánta interactividad se necesita?</strong></p>
<p>Al contrario de lo que pudiera pensarse, los documentales web de más éxito suelen ser bastante lineales y evitan ofrecer excesivas posibilidades de elección. La interactividad sólo debe aplicarse cuando aporta realmente algo a la historia. Lo que el diseñador de juegos de computadora Florent Maurin llama un “tsunami de información” -un exceso de opciones que lleva al usuario a temer estar perdiéndose pedazos de la historia- es veneno para cualquier webdoc. Mantener la atención del espectador frente al monitor es difícil: un poco de aburrimiento o de confusión y nos abandona con un simple pulso de ratón.</p>
<p>Simon Bouisson, de <a title="jourde vote" href="http://assemblee-nationale.curiosphere.tv/jourdevote.html#/bienvenue" target="_blank"><em>Jour de Vote</em></a>, resume así el nivel idóneo de interactividad: “lo mejor es que el usuario vago entienda lo que sucede con unos pocos clicks y el usuario activo pueda jugar con el contenido. Pero no por el sólo hecho de encontrarnos en Internet tenemos que despedazar la trama y hacerlo todo elegible; con eso lo único que conseguimos es que el público pierda el hilo”.</p>
<p><strong>¿Hacia dónde apuntan los webdoc del futuro?</strong></p>
<p>La tendencia va al “menos es más”. Aun con toda la interactividad practicable, Internet no va a cambiar la dramaturgia básica de una historia, y ésta tiene un principio y un final. Seguramente, en el futuro se introducirán posibilidades de elección mucho más conscientemente y los aspectos lineales ganarán en importancia, aunque el alemán Florian Thalhofer, quien desde el <a title="instituto korsakow" href="http://korsakow.tv/" target="_blank">Instituto Korsakow</a> propaga el “fin de la linealidad”, esté convencido de lo contrario.</p>
<p>“La interactividad hay que reinventarla en cada ocasión”, sostine Alexander Knetig, de Arte. El canal es uno de los principales productores y una de las plataformas más importantes en el ámbito de los formatos interactivos. Cada año, recibe cientos de propuestas para nuevos documentales web, aunque sólo siete u ocho llegan a realizarse. Una de las últimas ha sido <a title="alma hija de la violencia" href="http://alma.arte.tv/es/" target="_blank"><em>Alma, hija de la violencia</em></a>, que en sólo unos días fue cliqueada cientos de miles de veces. En este webdoc, la interactividad se reduce a que el usuario puede elegir con el ratón (o con el dedo en la tableta) si quiere con ver fotos y videos durante la entrevista en la que Alma narra su historia. Una solución bastante sencilla, pensada especialmente para satisfacer las necesidades de los usuarios de tablets.</p>
<p>Y ésa es otra de la peculiaridades que se vilumbran en el mañana de los documentales web: es probable que para entonces ninguna producción de peso sea capaz de sobrevivir sin aplicación. El mundo que abren las pantallas táctiles de tabletas y smartphones es demasiado atractivo para ser ignorado. En general los pronósticos para los formatos digitales son buenos.</p>
<p><strong>¿Cómo se financian los documentales web?</strong></p>
<p>Encontrar financiación para las historias interactivas sigue siendo complicado: éste es otro de los elementos comunes. La programación encarece la producción, y el interés del público sigue siendo reducido. Hoy por hoy, una cosa resulta innegable: ¡con los documentales web no se gana dinero!</p>
<p>Ése es el motivo de que los webdocs suelan estar concebidos para utilizarse en múltiples medios, múltiples veces. <a title="alma hija de la violencia" href="http://alma.arte.tv/es/" target="_blank"><em>Alma, hija de la violencia</em></a> es un buen ejemplo de esto: además del web existe un documental convencional, una aplicación, un libro y una exposición. La presencia de estos formatos en las redes sociales se sobreentiende.</p>
<p><strong>¿Qué hay que leer y cómo estar al tanto de los avances?</strong></p>
<p>Una visión amplia sobre el tema con aportaciones de autores destacados la ofrece el libro <a href="http://issuu.com/notsocrazy/docs/webdocs_lowres-sample_02/15" target="_blank"><em>Webdocs… a survival guide for online filmmakers</em></a>. La obra contiene entre otras cosas consejos a la hora de buscar financiación.</p>
<p>¿Cuándo y por qué conquista al público un documental web y cómo dosificar la interactividad? Sobre esto ha meditado y llegado a algunas <a href="http://florentmaurin.com/?p=316" target="_blank">conclusiones interesantes</a> el diseñador de juegos de computadora Florent Maurin. Y precisa es la definición científica de Arnau Gifreu en <a href="http://www.upf.edu/hipertextnet/en/numero-9/interactive-multimedia.html" target="_blank"><em>The interactive documentary. Definition proposal and characterization of the new emerging genre</em></a>.</p>
<p>Más allá de lo descrito, aquí una <a href="https://twitter.com/web_doku/interactive-storytelling" target="_blank">lista en Twitter</a> que incluye contactos útiles.<a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Philipp_Barth_beschnitten.jpg.thumb100.jpg" rel="lightbox[5253]"><img class="alignleft size-full wp-image-5265" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Philipp_Barth_beschnitten.jpg.thumb100.jpg" width="100" height="100" /></a></p>
<p><em><strong>Philipp Barth</strong> es videoperiodista y blogger de webdoku.de, un prestigioso portal alemán dedicado a las historias interactivas. Además, es coautor del documental web <a title="yunnan export" href="http://www.cuej.info/dossiers-multimedias/yunnan-lelan-de-lextreme-chine/yunnan-export-la-strategie-du-pion-webdoc" target="_blank">Yunnan Export</a> y en estos momentos cursa la formación profesional de Deutsche Welle.</em></p>
<p>Philipp Barth<br />
Traducción: <a href="https://twitter.com/lunabol" target="_blank">Luna Bolívar</a></p>
]]></content:encoded>
			</item>
		<item>
		<title>¿Dónde encuentra un reportero sus temas?</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=4771</link>
		<pubDate>Tue, 30 Oct 2012 22:58:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Caja de Herramientas]]></category>
		<category><![CDATA[Reportando]]></category>
		<category><![CDATA[consejos]]></category>
		<category><![CDATA[reportaje]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://onmedia.dw.com/spanish/?p=4771</guid>
		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/17.jpg" rel="lightbox[4771]"><img class="alignleft size-full wp-image-4775" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/17.jpg" width="300" height="204" /></a>¿Tiene todo reportaje que contener una catástrofe, que incluir a un personaje famoso? En absoluto, opina el reconocido periodista alemán Henning Sußebach. Las cosas más interesantes pasan a la vuelta de la esquina, dice convencido. Sußebach nos revela en el siguiente artículo cómo fascinar contando historias del día a día.<span id="more-4771"></span></p>
<blockquote><p>¿De dónde saca un periodista sus temas? Sinceramente, a mí también me parece un misterio que tan pocas veces sea el reportero quien encuentra el tema y tantas las que el tema encuentra al reportero. Cuando esto acontece así, el resultado suele ser bueno porque no tiene nada de forzado. La historia ya era sin su narrador. Pero, ¿qué hacer cuando hay narrador y falta historia? ¿Ayuda el hablar? ¿El salir a pasear? ¿Existe una vía de escape, a ser posible con atajo?</p>
<p>Yo creo que el reportero nato se topa con sus temas de manera intuitiva, seguramente por el sencillo motivo de que una historia a la que se llega con calzador pierde pronto viveza, y la escasez de vida no debería constituir la esencia de ningún reportaje. En cualquier caso, planeado o surgido, se me ocurren cuatro caminos hacia la materia para escribir, aunque no descarto que haya muchos más.</p>
<p>Una de las vías es el drama, es decir, un suceso (por ejemplo, un asesinato) o una catástrofe (como un terremoto), cuya gestación, desarrollo y consecuencias se describen. Otro es la persona conocida que despierta por sí sola el interés, primero, del periodista y, después, del lector y basta para confeccionar un texto, que por lo general acaba desembocando en un retrato.</p>
<p>Aparte hallamos un constructo que, desde el momento en que el periodismo se propuso explicar la globalización y la globalización se acopió del periodismo, está teniendo gran impacto. Su objetivo es mostrar las interrelaciones mundiales y sus consecuencias sobre el individuo, ya se trate del destino de refugiados, del trasvase de puestos de trabajo o del devenir de una vieja prenda de ropa. Este tipo de historias nacen con frecuencia en un escritorio y se les insufla realidad a posteriori. Acontecen en muchos escenarios y cuentan con varios protagonistas, casi siempre en distintos cargos y de diferentes capas sociales. Ésta es la llave que le ha abierto a la “costurera china” -entre otros- las puertas de la prensa alemana.</p>
<p>La cuarta y última fuente de materia prima para el reportaje parece muy diminuta y anticuada al lado de la que atiende a las transformaciones globales. No he conseguido dar con un nombre que la defina adecuadamente, a pesar de que es la que más me gusta. Se podría llamar reportaje cotidiano. O de la normalidad. O de la búsqueda de lo cercano, tan obviado en los últimos años.</p>
<p>¿Qué siente un soldado de 20 años que ha decidido jugarse la vida en Afganistán? ¿Se puede contar mejor el establecimiento de la democracia en un país tras un periodo dictatorial retratando al nuevo primer ministro que describiendo el día a día de un diputado de segunda línea, elegido como representante en el primer Parlamento constituido libremente?</p>
<p>¿Qué imagen tiene un vagabundo de la rica Alemania, cuando vive de recoger las botellas que puede permitirse tirar la mitad acomodada de la sociedad? O algo muy banal: ¿cómo vive una mujer de 24 años en una pequeña ciudad germana? ¿O un niño en algún rincón del medio oeste de Estados Unidos, lejos de las metrópolis norteamericanas pero en mitad de la sequía?</p>
<p>En mi opinión, hay dos aspectos a tener en cuenta a la hora de enfrentarse a las historias cotidianas.</p>
<p>Para empezar, el reportero tiene que imponerse la curiosidad porque nadie ni nada se la despierta desde fuera. El relato no fluye solo del bolígrafo al block, en ocasiones ni siquiera existe -al menos no con un principio y un final definidos- o se queda estancado en el camino.</p>
<p>Después, y esto marca la diferencia con el drama y la prominencia: no es poco frecuente que haya que seleccionar al protagonista como si de un casting se tratase. ¿Por qué? Porque las personas sobre las que giran estos reportajes no suelen considerar que sus vidas contengan algo que merezca la pena contar. Además, no todo soldado de 20 años hablará lo suficiente para llenar las páginas necesarias. Y no todo vagabundo será lo suficientemente confiable para aparecer en la segunda, tercera, cuarta cita.</p>
<p>Creo que el protagonista de un reportaje cotidiano debe inspirar al periodista. Al fin y al cabo, queremos utilizar su historia. Evidentemente, la idea de no estar siendo “representativos” no dejará de provocarnos malestar. Y es cierto: jamás se dará un vagabundo que haya caído tan bajo como para seguir atendiendo a los medios. Pero, ¿es ésa razón para que no se dé ninguno?</p>
<p>Lo que yo acostumbro a hacer en estos casos es conversar con tres o cuatro personas durante horas hasta que me decido por una. Importante no es sólo lo que estos interlocutores dicen, sino cómo lo dicen, cuán libres (¡o inocentes!) le parecen al reportero y si –recordando la cuestión de la “representatividad”- no les mueven excesivas ganas de salir en el periódico. Y fundamental es también que el protagonista nos caiga simpático.</p>
<p>Esto último puede sonar a poco periodístico, porque del periodismo se espera que sea crítico. Ante los personajes públicos debe serlo, pero en un reportaje acerca de un ser humano normal y corriente la simpatía obtiene un valor laboral: no me cabe la menor duda de que cualquier reportero llevará una investigación mucho más lejos si se siente a gusto con la persona sobre la que va a escribir; si le parece realmente interesante, si quiere involucrarse, revelar lo sorprendente en ella. De lo contrario, no hará más que confirmar sus prejuicios o rociar de desprecio a la denominada gente común. Eso no le aporta nada al lector, que sólo saca en claro la arrogancia del autor.</p>
<p>Si no se comete este error, para el periodista primero y para el lector después se despliega un inesperado mundo paralelo, por lo general muy próximo al propio pero nunca visto antes del reportaje. En él, el vagabundo narra lo importante que es dormir con las manos fuera del saco para poder defenderse en caso de ser atacado, y al hijo que vuelve de Afganistán se le escucha contarle sobre la guerra a su padre, ¡vaya una repetición histórica!</p>
<p>En el mejor de los casos, estos relatos permanecen largo tiempo en la memoria del lector, simplemente porque la rutina se los recuerda sin cesar. Un drama, por el contrario, suele olvidarse pronto.</p></blockquote>
<p><strong><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Sussebach.gif" rel="lightbox[4771]"><img class="alignleft size-full wp-image-4773" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Sussebach.gif" width="178" height="181" /></a><em>Henning Suß</em></strong><em><strong>bach</strong> escribe para el semanario alemán </em>Die Zeit<em>. Sus reportajes han recibido el reconocimiento de los permios más destacados de Alemania, como el Theodor Wolff y el Egon Erwin Kisch.</em></p>
<p>Esta entrada fue publicada por primera vez <a href="http://www.reporter-forum.de/index.php?id=117&amp;tx_rfartikel_pi1[showUid]=29&amp;cHash=9a3226e04d6bfea6d3bb39644bc82302" target="_blank">aquí</a></p>
<p>Traducción: <a href="https://twitter.com/lunabol" target="_blank">Luna Bolívar</a></p>
]]></content:encoded>
			</item>
		<item>
		<title>Reflexiones de un videoperiodista: No nos engañemos</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=1997</link>
		<comments>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=1997#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 11 Aug 2011 11:11:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[olmosd]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Reportando]]></category>
		<category><![CDATA[Video]]></category>
		<category><![CDATA[periodista]]></category>
		<category><![CDATA[reportaje]]></category>
		<category><![CDATA[televisión]]></category>
		<category><![CDATA[video]]></category>
		<category><![CDATA[videoperiodismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://onmedia.dw.com/spanish/?p=1997</guid>
		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-medium wp-image-2025" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/IMG_9185-300x200.jpg" width="300" height="200" srcset="https://onmedia.dw.com/spanish/files/IMG_9185-300x200.jpg 300w, https://onmedia.dw.com/spanish/files/IMG_9185-1024x682.jpg 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" />Mirar el mundo que nos rodea, interpretarlo desde nuestra propia realidad y transmitirlo al espectador es la función del reportero de televisión. Pero esa realidad que vemos se perfila diferente para cada uno de los observadores. Por otro lado, todo creador sueña con prescindir en cierto sentido de los aspectos técnicos y materiales. Transmitir sus ideas, concepciones y experiencias, ahorrándose el trabajo de ponerlas sobre papel, lienzo, pentagrama, fotografía o video. Si un compositor pudiera tocar al mismo tiempo todos los instrumentos de su sinfonía, podría transmitir con absoluta precisión y claridad el significado de su obra. El videoperiodismo intenta, de alguna manera, acercase a este ideal.</p>
<p>Y digo que intenta acercarse porque la realidad es otra. Trabajamos bajo mucha presión, bajo la inseguridad de no poder contrastar nuestras percepciones, bajo las limitaciones que el equipo mismo nos impone, bajo el estrés que supone controlarlo sin poder delegar. Cuando termino una producción como videoperiodista me siento como si me hubiesen sentado en un sillón y exprimido toda la sangre.<span id="more-1997"></span></p>
<p><strong>Por el afán ahorrativo de los medios</strong></p>
<p>No nos engañemos, el videoperiodismo nace como resultado de varios factores. Uno de ellos es el abaratamiento de los equipos de filmación y montaje. Otro, el hecho de que estos equipos sean más ligeros y manejables. Pero hay un tercer elemento que, con toda seguridad, resulta decisivo: la posibilidad de reducir el presupuesto.</p>
<p>El afán ahorrativo de los medios de comunicación les hace en muchas ocasiones dar más importancia a la cantidad que a la calidad. Y por el costo de una producción, llamémosle, a la antigua, se puede hacer tres veces más utilizando a un videoperiodista. Obviamente, no cuesta lo mismo mandar a un redactor, un camarógrafo, un asistente y un productor por el mundo a rodar un reportaje, que enviar a un videoperiodista que tiene como cometido cumplir con todas estas funciones y, además, cuando regrese editará el resultado sin la ayuda de un montador. Y no sólo el canal tiene menos gastos. El equipo que maneja el videoperiodista, como ya hemos comentado, es más barato que uno convencional. Pero esta realidad no nos debe echar para atrás. Más bien todo lo contrario.<strong> </strong></p>
<p><strong><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Cámarógrafo1-300x2001.jpg" rel="lightbox[1997]"><img class="alignright size-full wp-image-2373" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/Cámarógrafo1-300x2001.jpg" width="300" height="200" /></a>Una situación que se puede aprovechar</strong></p>
<p>Igual que los canales se aprovechan de nosotros, nosotros debemos aprender a aprovecharnos de la situación. Como videoperiodistas no tendremos que aguantar el mal humor y la arrogancia de los camarógrafos (bueno, no de todos…), ni soportar la impaciencia y la arrogancia de los montadores (bueno, no de todos…), ni las exigencias injustificadas y la arrogancia de los productores y periodistas (bueno, no de todos…).</p>
<p>Como videoperiodistas somos libres para crear, imaginar, probar y realizar. Lo que la simplificación de la técnica ha supuesto para unos (el ahorro en los costos de producción) a nosotros nos permite llevar a cabo nuestros proyectos sin ataduras, aunque ello no esté exento de riesgos. Está claro que por norma general el trabajo en equipo enriquece el resultado: cinco cabezas pensantes pueden aportar ideas, encauzar locuras y, por qué no, también servir de chivo expiatorio en caso de fracaso. Pero no cabe duda de que el videoperiodismo nos otorga una libertad de movimientos, una cercanía a los protagonistas y una nueva e interesante perspectiva de trabajo a la que debemos extraerle todo el jugo.</p>
<p><a href="https://twitter.com/DavidOlmosGomez" target="_blank">David Olmos</a></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://onmedia.dw.com/spanish/?feed=rss2&#038;p=1997</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
